Nueve periodistas veracruzanos viven actualmente bajo medidas de protección de alto impacto, incluyendo escoltas de la Secretaría de Seguridad Pública y chalecos antibalas, confirmó la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas.
Luis Orencio Ramírez Baqueiro, presidente de la CEAPP, reveló el dato durante la entrega del Premio Estatal de Periodismo 2026 en el puerto. Detalló que son las medidas más altas que otorga el mecanismo, reservadas para escenarios de amenazas directas.
«Alrededor de unas nueve personas en el estado que ejercen el periodismo tienen medidas de protección, llamémosle, consideradas de alto impacto», explicó.
La Comisión reconoció que en 2026 han sido asesinados tres periodistas en la entidad: dos en Poza Rica y uno en el sur, en Nanchital. Poza Rica es señalada como el principal foco rojo, especialmente para quienes cubren nota roja y policiaca por presencia de grupos delictivos.
Aunque dijo que no hay riesgo inminente generalizado como el registrado en Poza Rica, admitió que las agresiones continúan. Entre los casos recientes está el de Acayucan, donde nueve comunicadores denunciaron amedrentamiento desde el Ayuntamiento y amenazas de muerte en páginas de redes sociales, por lo que la CEAPP prepara reunión con el alcalde Raúl Salomón y pidió intervención de Policía Cibernética.
Ramírez Baqueiro insistió en que Veracruz sigue apareciendo entre los estados más peligrosos para ejercer periodismo por cifras históricas, pero aclaró que los riesgos varían por región y que la función de la CEAPP es ser puente con autoridades.
En lo que va del año el organismo ha ejercido casi 500 mil pesos en apoyos directos a 441 periodistas, con un presupuesto anual de 24.3 millones de pesos.






