México llevó a la 81ª Asamblea General de la ONU un mensaje de soberanía sin subordinación y de reforma urgente del multilateralismo. En representación de la presidenta Claudia Sheinbaum, el canciller Roberto Velasco Álvarez afirmó desde Nueva York este viernes 25: “México ha demostrado que un país puede cooperar estrecha y respetuosamente con sus socios y al mismo tiempo hacer valer su soberanía plenamente”.
Velasco sostuvo que “la soberanía no se mide en ejércitos ni en recursos materiales. Todas las naciones, todos los pueblos, valen lo mismo ante el derecho”, en un contexto marcado por señalamientos de Donald Trump sobre cárteles y demandas de intervención.
El canciller planteó que la ONU enfrenta “un reto de enorme magnitud”: renovarse para preservar a la humanidad de los conflictos armados, proteger derechos humanos y garantizar el derecho internacional. Impulsó dos iniciativas: el grupo UN80 Global, con Noruega, para una organización “más eficaz y transparente”, y una plataforma con Qatar, Noruega y Suiza para fortalecer la mediación: “cada conflicto que la diplomacia previene vale más que todos los que la fuerza pretende resolver”.
Propuso también renovar el liderazgo: “también en las Naciones Unidas es tiempo de mujeres”, rumbo a la elección de la Secretaría General.
En la agenda internacional, reiteró el reconocimiento del Estado de Palestina y su derecho a vivir en paz en fronteras seguras, la solidaridad con Cuba con rechazo a “medidas económicas unilaterales” contrarias a la Carta de la ONU y anuncio de envío continuo de ayuda humanitaria, y la defensa de migrantes mexicanos en EU frente a desapariciones y muertes en centros de detención.
Velasco destacó la baja de 50% en homicidios dolosos en 22 meses del gobierno de Sheinbaum “sin guerra, sino con atención a causas, inteligencia y presencia del Estado”, y cerró: “La legitimidad de las instituciones depende de su capacidad para transformar en los hechos la vida de las personas”.






