El gobernador de Yucatán, Joaquín «Huacho» Díaz Mena, negó que exista un conflicto con los concesionarios del sistema de transporte Va y Ven y aseguró que los cambios implementados buscan corregir un modelo financiero heredado que dejó al servicio en quiebra.
Durante su conferencia matutina de este martes 22 de septiembre desde Palacio de Gobierno, explicó que desde el 26 de mayo está vigente el Decreto 187/2026 que reforma la Ley de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) y establece que los concesionarios recibirán pagos únicamente por kilómetros efectivamente recorridos, con ciclo de pago de 30 días a través de la Secretaría de Administración y Finanzas.
«Nos toca defender el dinero de todos los yucatecos, no pagando un servicio que no está prestado», sostuvo.
Díaz Mena detalló que el esquema anterior obligaba a pagar 270 kilómetros diarios por unidad, aun cuando no se recorrían cerca de 30 km por autobús. Con más de 800 unidades, eso representaba cerca de un millón de kilómetros mensuales pagados sin servicio. «¿En qué cabeza cabe firmar un contrato pagando por un servicio no recibido?», cuestionó.
El mandatario también aclaró la salida de autobuses hacia Aguascalientes, tras reportes de 35 unidades Mercedes-Benz trasladadas. Negó que se trate de desmantelamiento: son vehículos nuevos, con cero kilómetros, propiedad de empresas externas que fueron adquiridos en exceso en la administración anterior sin estudio origen-destino y permanecían embodegados sin operar nunca en Yucatán. Las empresas decidieron colocarlos en otros estados.
La nueva ley incluye creación de junta directiva y monitoreo reforzado. La ATY avanza en regularizar saldos y el gobernador garantizó que el Va y Ven no desaparecerá ni subirán tarifas, sino que se eficientará con subsidio para el pueblo, no para privados.






