El ex secretario de Marina, almirante José Rafael Ojeda Durán, “no está escondido” ni tiene carpeta de investigación en su contra, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que no fuera localizado para declarar en el caso de huachicol fiscal que involucra a sus sobrinos políticos.
“Me lo ratificó la fiscal general de la República, Ernestina Godoy. No hay ninguna carpeta de investigación contra el almirante Ojeda”, dijo en la mañanera de este viernes realizada en Guanajuato.
Ojeda Durán fue citado el pasado 28 de agosto a declarar a petición de la defensa de Fernando Farías Laguna, uno de los 16 detenidos en la red de los hermanos Farías Laguna, Manuel Roberto y Fernando, acusados de delincuencia organizada en materia de hidrocarburos, contrabando y defraudación fiscal.
La FGR informó a la jueza de control Alejandra Ramírez de la Vega que no logró localizar al ex secretario para notificarle. La defensa solicitó entonces a la propia Semar un domicilio para ubicarlo.
Sheinbaum explicó que se trata de un procedimiento normal:
“Tiene una solicitud de parte de la defensa de una de las personas detenidas para que sea llamado a declarar y la Fiscalía está viendo esta circunstancia. Pero ni está escondido ni absolutamente nada. Está llamado a declarar en un juicio y ya determinará él si declara, no declara, cómo declara y la Fiscalía, el Poder Judicial, cómo atiende este tema”.
Descartó que Ojeda siga en activo como asesor de seguridad:
“No, es secretario retirado, como todos los secretarios de Marina que una vez que terminan su función se retiran”.
A pregunta expresa sobre el sueldo de 150 mil pesos mensuales que percibe, la mandataria explicó que corresponde a su jubilación como almirante, de acuerdo con los lineamientos de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional. Dependiendo del rango alcanzado, la pensión es mayor para almirantes y generales de división.
La presidenta insistió en que no hay delito imputado y que “sigue el procedimiento”, mientras la FGR mantiene a Ojeda como testigo, no como imputado, en un caso donde la misma institución naval ya había sido señalada por homicidios de marinos que alertaron sobre la red, como el del contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar en Manzanillo.






