El Gobierno federal anunció que Petróleos Mexicanos logró reducir su deuda en 20 mil millones de dólares y elevar el procesamiento de crudo a 1.5 millones de barriles diarios en el Sistema Nacional de Refinación, con una producción extractiva de 1.7 millones de barriles diarios.
Durante un encuentro energético en Boca del Río y posteriormente en la mañanera desde Coatzacoalcos, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Rocío Nahle, el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Vidal Amaro, y el director general de Pemex, Carlos Carpio Fragoso, confirmaron una inversión de 93 mil millones de pesos entre 2026 y 2030 para reactivar la industria petroquímica y de fertilizantes.
El plan se centra en el sur de Veracruz, principalmente en los complejos Pajaritos, Cangrejera, Morelos y Cosoleacaque, además de Escolín en Poza Rica. Se prevé rehabilitar plantas de aromáticos como benceno, tolueno y xilenos, fortalecer la cadena etano-etileno y modernizar plantas de amoniaco para producir urea granulada.
La inversión se dividirá en 57 mil 200 millones de pesos de recurso público directo de Pemex, Fertinal y ProAgro, y 35 mil 800 millones bajo esquema mixto con privados, sin generar deuda pública y manteniendo la propiedad estatal de los activos. Con ello se busca alcanzar 1.8 millones de toneladas anuales de petroquímicos y más de 4 millones de toneladas de fertilizantes, reducir importaciones y generar miles de empleos en la región.
La estrategia incluye también la construcción de dos plantas coquizadoras en Tula y Salina Cruz para producir gasolinas y diésel de bajo azufre.






