Autoridades de Yucatán mantienen en vigilancia epidemiológica a más de 200 personas que tuvieron contacto con el lago artificial de Plaza La Isla en Mérida, tras la muerte de un hombre de 34 años por probable meningoencefalitis amebiana primaria causada por Naegleria fowleri, conocida como ameba come-cerebros.
El paciente, entrenador de deportes acuáticos que laboraba en el cuerpo de agua recreativo, ingresó el 2 de septiembre al Hospital General Regional 12 del IMSS con deterioro neurológico y edema cerebral severo, requiriendo ventilación mecánica. Falleció el 8 de septiembre pese a tratamiento antiparasitario, antibiótico y antifúngico.
Los Servicios de Salud de Yucatán precisaron que no existe riesgo generalizado. La Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios clausuró de forma precautoria el lago el 4 de septiembre y tomó muestras que fueron enviadas al laboratorio de Hidalgo y al InDRE para análisis molecular. Los estudios confirmaron la presencia de Naegleria fowleri en el agua y su coincidencia con el microorganismo detectado en la víctima.
La infección ocurre únicamente cuando agua contaminada entra con fuerza por la nariz y asciende por el nervio olfatorio al cerebro, no por ingestión ni de persona a persona. Los síntomas aparecen entre 1 y 12 días después e incluyen dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas, vómitos, rigidez de nuca, confusión y convulsiones, con letalidad superior al 97 por ciento.
SSY descartó casos adicionales y ordenó la suspensión definitiva del sitio hasta que acredite cumplir con la NOM-245-SSA1-2010. El organismo es una ameba de vida libre que prolifera en aguas dulces estancadas entre 35 y 46 grados, por lo que se mantiene el cerco sanitario y la vigilancia de trabajadores y visitantes.






