Pescadores ribereños de Ciudad del Carmen advirtieron que la reciente fuga de hidrocarburo en la Sonda de Campeche afectará la disponibilidad de especies justo semanas antes de la apertura de la temporada de captura, lo que representa un daño irreversible para el sector.
Vicencio Luna Pérez, presidente de la Federación de Pescadores Ribereños de Ciudad del Carmen y de la cooperativa Villa del Mar, señaló que los ribereños son quienes terminan pagando los daños y anomalías de Petróleos Mexicanos. Cuestionó la información proporcionada por Pemex sobre la magnitud del derrame, pues afirmó que la empresa siempre sostiene que controló a tiempo y que no hubo afectaciones.
El dirigente explicó que la contaminación provoca que peces y otras especies se alejen de las zonas afectadas, generando repercusiones inmediatas y a mediano plazo en la economía de cientos de familias que dependen de la pesca, tanto en Campeche como en la costa tabasqueña.
Además, solicitó que se realice un peritaje independiente para determinar los daños ambientales y económicos, ya que los estudios suelen favorecer a Pemex al atribuir la contaminación a chapopoteras naturales, cuando en esta ocasión la propia empresa admitió que se trató de la ruptura de un ducto.
El sector pidió transparencia y exigió que se revisen las condiciones de los ductos petroleros en la Sonda, así como una indemnización justa a través del Programa de Apoyo a Comunidades y Medio Ambiente. El antecedente de principios de 2026, cuando un derrame del complejo Cantarell afectó más de 630 kilómetros de litoral y obligó a retirar 900 toneladas de residuos, mantiene la desconfianza.
Los pescadores insistieron en que requieren apoyos suficientes y medidas de remediación real ante una actividad petrolera que normaliza los derrames.






