El operativo conjunto entre México y Estados Unidos denominado “Águila Alta”, creado para combatir el uso de drones por parte de la delincuencia organizada en la frontera norte, aún no ha arrojado resultados tangibles, reconoció este jueves la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Durante la conferencia matutina, el titular de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo, informó que el programa, iniciado en junio pasado en coordinación con el Comando Norte de EU y la Guardia Nacional, busca detectar, inhibir y derribar drones que son utilizados para el trasiego de drogas, vigilancia de autoridades y ataques con explosivos en Tamaulipas, Chihuahua y Sonora.
“Se han instalado estaciones de inhibición y radares en puntos estratégicos, pero hasta ahora no hemos tenido derribos confirmados ni decomisos relevantes vinculados directamente al operativo. Es un fenómeno nuevo y muy complejo”, explicó Trevilla.
De acuerdo con datos de Sedena, en lo que va de 2026 se han detectado más de 430 vuelos de drones no autorizados en la franja fronteriza, de los cuales 60% corresponde a aparatos artillados o adaptados para transportar hasta 10 kilogramos de fentanilo y metanfetaminas. Sin embargo, solo 22 han sido interceptados con tecnología antidrones.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el operativo respeta la soberanía nacional y que no implica la presencia de tropas estadounidenses en territorio mexicano, sino intercambio de inteligencia y tecnología.
Organizaciones civiles en la frontera han alertado que los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación han incrementado el uso de drones explosivos contra bases militares y que el operativo Águila Alta no ha logrado frenar esa táctica.
La Sedena informó que en las próximas semanas se desplegarán 15 sistemas antidrones adicionales en Nuevo Laredo, Ciudad Juárez y San Luis Río Colorado.






