Al futbolista mexicano le falta hambre y le sobra comodidad, criticó David Trezeguet, ex delantero internacional y campeón del mundo con Francia en 1998, al cuestionar techo de crecimiento cuando prevalece estabilidad económica sobre exigencia de llegar a ligas de élite.
En Europa o Sudamérica le decimos hambre, ambición, el deseo de crecer no sólo en lo económico. En México hay una cierta comodidad por la que muchas veces se deja de lado lo deportivo, señaló a su salida del Autódromo Hermanos Rodríguez, donde fue invitado al IV Congreso Mundial de Turismo Deportivo como embajador de River Plate.
Trezeguet, nacido en Rouen y formado en Buenos Aires con debut en Platense en 1994, viajó en 1996 a Mónaco buscando protagonismo y construyó carrera brillante en Juventus coronada por Copa del Mundo 1998 junto a Zinedine Zidane y Euro 2000 con gol de oro a Italia.
El futbol mexicano tiene que cambiar ciertas actitudes. En Argentina, el crecimiento del jugador es a nivel formativo. Después de llegar al primer equipo, la ambición en automático es dar el salto a Europa, porque sabemos lo que eso representa, añadió.
México tiene ex futbolistas que han sido ejemplos, como Rafa Márquez, quien tuvo ambición de dejar núcleo familiar por ir a encontrarse con dificultad para ser uno de mejores no sólo en país, sino a nivel mundial. Pero, en general, siempre hemos tenido esa idea de cierta comodidad en el mexicano, lo cual se refleja después en ámbito deportivo y marca tendencia.
Francés apuntó dos frenos: eliminación del ascenso y descenso desde hace seis años en Liga MX y valor inflado. Sí, este formato de no descenso hace que encuentres cierta comodidad. En Sudamérica creces con más necesidad de ser protagonista. Muchas veces vemos jugadores con talento, pero están demasiado caros, se pide demasiado por ellos, expuso.
Sabe perfectamente futbol mexicano lo que tiene que hacer, cómo ejecutarlo, y tiene gran representante en historia de Rafa Márquez, hoy auxiliar de Selección, concluyó.






