Tiger Woods, 50 años, 15 majors, se declaró culpable el 2 de septiembre de 2026 ante el juez Darren Steele en el Tribunal del Condado de Martin en Stuart por conducción temeraria y negativa a prueba legal, tras accidente del 27 de marzo cerca de su casa en Jupiter Island, y evitó cárcel.
«Si por cualquier motivo llegara a conducir, volvería inmediatamente a la cárcel», le advirtió Steele. Acuerdo con fiscal Thomas Bakkedahl: cargos iniciales de conducir bajo influencia de alcohol o drogas con daños materiales y negarse a test de orina fueron degradados por «deterioro de pruebas». Multa de 1,500 a 2,000 dólares, 1,000 por conducción temeraria y 500 por negativa, más suspensión concurrente de licencia por cinco años, sin excepciones.
Hechos: Woods intentó rebasar a gran velocidad una camioneta con remolque en carretera estrecha frente a playa, golpeó parte trasera y su SUV volcó sobre lado conductor. No hubo heridos. Sheriff John Budensiek reportó que agentes hallaron dos pastillas de hidrocodona, analgésico opioide, en su bolsillo, ojos vidriosos y marcha letárgica, concluyendo influencia de sustancias pese a alcoholemia negativa. Woods dijo que miraba el teléfono cambiando emisora. Tras negarse a orina fue detenido horas y liberado bajo fianza.
Acudió a audiencia acompañado de su pareja Vanessa Trump, exesposa de Donald Trump Jr., hijo del presidente Donald Trump. Inicialmente se declaró inocente.
Días después anunció retiro temporal para tratamiento y juez le autorizó viajar a centro especializado presuntamente en Suiza. Reapareció en junio en Travelers Championship. La fiscalía examinó registros hospitalarios y recetas. Defensa pactó no oposición, equivalente a culpabilidad pero no usable en civil.
Con esta resolución cierra caso que amenazaba con cárcel. Queda inhabilitado para conducir hasta 2031.





