Heraclio Guerrero Martínez, alias “El Tío Lako”, jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la frontera de Michoacán y Jalisco, consolidó su emporio criminal no solo con drogas y huachicol, sino con una red de empresas fachada, entre ellas una gasolinera que lleva sus propias iniciales.
De acuerdo con investigaciones periodísticas y reportes de inteligencia, el líder del clan “Los Guerrero”, asentado en Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, creó la compañía Grupo Gasolinero Cojim S.A. de C.V. y otras sociedades como Petrocoda S.A. de C.V., que operan estaciones de servicio en Michoacán y Jalisco. Las empresas aparecen a nombre de familiares y prestanombres, entre ellos su prima Areli Isis Medina Flores, pero su control real recae en el propio Guerrero Martínez y su círculo cercano.
“El Tío Lako”, de más de 70 años, asumió el control de Los Guerrero tras la muerte de su hermano Javier en 2011, en un enfrentamiento con Los Caballeros Templarios. Desde entonces se convirtió en uno de los hombres de mayor confianza de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. Insight Crime lo identifica como responsable de una parte importante del robo de combustible del CJNG, un negocio que ha generado miles de millones de dólares en la última década.
El historial del capo acumula episodios de alto perfil: en 2015 fue detenido por el asesinato del candidato a la alcaldía de Yurécuaro, Enrique Hernández Saucedo, pero recuperó su libertad al año siguiente. En 2023 organizó una ostentosa fiesta de 15 años para su hija con artistas como Julión Álvarez y Pancho Barraza, custodiada por sicarios con siglas del CJNG.
El pasado 19 de agosto de 2026, un operativo federal en Tinaja de Vargas para capturarlo derivó en 24 narcobloqueos. Fueron detenidas su hija Marisol y su pareja Lourdes. Heraclio Guerrero permanece prófugo.






