Una inundación repentina de gran magnitud golpeó este miércoles el norte de Nepal, en la frontera con el Tíbet, dejando al menos 95 muertos y cerca de 400 personas desaparecidas, entre ellas 291 turistas extranjeros, confirmaron autoridades del país.
El desastre ocurrió alrededor de las 09:15 horas locales, cuando el río Bhote Koshi se desbordó violentamente y arrasó las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, en el distrito montañoso de Rasuwa. La riada destruyó mercados, puestos de seguridad, 19 puentes transitables y cerca de 40 kilómetros de carreteras, además de causar daños severos en varios proyectos hidroeléctricos.
Según la Policía de la provincia de Bagmati, la cifra oficial se elevó a 95 fallecidos, aunque el balance sigue siendo provisional y podría aumentar conforme avancen las labores de rescate. La Junta de Turismo de Nepal informó que mantiene un registro preliminar de 384 viajeros desaparecidos, 291 extranjeros de países como India, Estados Unidos, Reino Unido y Malasia, y 93 nepalíes. La mayoría serían peregrinos que se dirigían al monte Kailash, en el Tíbet, un sitio sagrado para el hinduismo.
Las autoridades nepalíes atribuyeron de forma preliminar el origen de la riada a un sismo de magnitud 4.4 registrado a las 02:52 GMT con epicentro a 77 kilómetros al noroeste de Kodari. El temblor habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce del río en territorio tibetano y posteriormente se liberó en forma de avalancha de agua y lodo.
El Ejército de Nepal desplegó 14 helicópteros y cientos de efectivos para las tareas de búsqueda, logrando rescatar con vida a 88 personas hasta el momento. También se reportó la desaparición de 28 policías, 60 trabajadores de la hidroeléctrica Langtang Khola y 44 militares. Nepal solicitó apoyo a India y China para agilizar el rescate en la zona fronteriza.






