El gobierno de Estados Unidos suspendió de manera inmediata todas las citas para visas de inmigrante en embajadas y consulados alrededor del mundo, medida que entró en vigor este martes 26 de agosto y que ha generado incertidumbre entre miles de solicitantes.
El Departamento de Estado informó que la suspensión obedece a una “iniciativa de formación” para funcionarios consulares, con el objetivo de reforzar y homogenizar los criterios de evaluación bajo la figura de carga pública. El objetivo, según la administración del presidente Donald Trump, es descartar a aquellos solicitantes que puedan convertirse en dependientes de prestaciones y beneficios públicos en Estados Unidos.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, los solicitantes con entrevistas programadas han comenzado a recibir correos electrónicos donde se les notifica la reprogramación de su cita, sin que se les proporcione una nueva fecha inmediata. Las autoridades aclararon que el aplazamiento no implica la cancelación ni la negación del expediente, sino un ajuste operativo temporal.
La medida afecta principalmente a las visas que permiten residir de forma permanente en territorio estadounidense, mientras que los trámites de visas de no inmigrante, como las de turismo, continúan operando con normalidad en la mayoría de las sedes, incluida la de Ciudad Juárez, donde se concentra el procesamiento de residencias para México.
Este freno global ocurre apenas días después de que la jueza federal Jeannette Vargas anuló una orden del Departamento de Estado que buscaba suspender categóricamente la emisión de visas a ciudadanos de 75 países de América Latina, África y Asia. Tras el revés judicial, la administración optó por esta capacitación generalizada.
Organizaciones de derechos humanos calificaron la decisión como discriminatoria y advirtieron que forma parte de una ofensiva más amplia que incluye el endurecimiento de requisitos como salud, edad, dominio del inglés y situación financiera para la aprobación de visados.






