En un giro inédito en la coyuntura política de la entidad, el gobernador Rubén Rocha Moya solicitó una nueva licencia temporal de carácter indefinido por más de 30 días ante el Congreso del Estado de Sinaloa, apenas 24 horas después de haber anunciado su retorno al Palacio de Gobierno.
El mandatario estatal, señalado en indagatorias federales por presuntos vínculos con el crimen organizado, formalizó su petición mediante un oficio enviado al Poder Legislativo local, tras haber concluido previamente un periodo de separación del cargo de 112 días.
Posicionamiento y vacíos en la comunicación oficial
La determinación tomó por sorpresa a diversos sectores políticos y sociales debido al breve lapso transcurrido desde su reincorporación:
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Mensaje en redes sociales: A través de su cuenta en la red X, el político acompañó el documento formal con la leyenda: «Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo».
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Sin causas especificadas: En el texto entregado al Congreso local no se precisaron los motivos específicos ni las circunstancias operativas que motivaron la nueva separación indefinida.
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Incertidumbre política: La decisión reactivó de inmediato el debate entre grupos parlamentarios y la opinión pública nacional respecto a la gobernabilidad del estado y el estatus final de las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).
El Congreso del Estado de Sinaloa deberá convocar a sesión para procesar la solicitud, determinar la procedencia de la licencia e instrumentar los mecanismos constitucionales requeridos para la suplencia en el Poder Ejecutivo estatal.




