La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó mensaje contundente tras el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia, al subrayar que ningún interés personal puede estar por encima del pueblo y del proyecto de la Cuarta Transformación.
El gobernador retomó el cargo este viernes pese a estar señalado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos junto con nueve funcionarios por presunta conspiración con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. Rocha niega todo y califica la acusación de ataque político de la ultraderecha para dañar a Morena y lesionar la soberanía.
En su carta, el mandatario de 77 años afirmó que durante su licencia se puso a disposición de la Fiscalía General sin escudarse en el fuero, al que dijo renunciar por convicción, y que no existen elementos mínimos que acrediten delito. Aseguró que es su deber cumplir el mandato hasta octubre de 2027.
La respuesta oficial no se hizo esperar. Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez, aclaró que la reincorporación fue decisión personal no consultada y que la FGR mantiene abiertas las carpetas. Morena, dirigida por Ariadna Montiel, se deslindó y dijo no haber sido informada.
Veinte gobernadores de la 4T firmaron posicionamiento donde recuerdan que ninguna decisión personal está por encima del mandato ciudadano y hacen llamado a madurez y responsabilidad. La bancada de Morena en San Lázaro, con Ricardo Monreal, pidió reconsiderar la decisión porque ningún interés puede comprometer los intereses superiores de la nación ni la relación bilateral.
El caso ocurre mientras México exige a Washington pruebas y orden de detención con fines de extradición aún no enviadas, y mientras Sheinbaum busca no proteger culpables pero defender la soberanía jurídica frente a las presiones externas constantes.





