Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, reivindicaron este martes una ofensiva masiva en el Mar Rojo: atacaron un buque militar saudita y cuatro barcos mercantes más, en el primer quiebre directo con Riad tras cuatro años de tregua.
Según el portavoz militar Yahya Sarea, la “operación cualitativa” usó misiles balísticos, de crucero y drones contra petroleros sauditas Encelia, Layla y NCC Ghazal, que habrían violado el bloqueo marítimo que el grupo impuso el lunes 21 de julio a todos los buques con destino a puertos sauditas bajo la consigna “bloqueo por bloqueo”.
El Encelia, con bandera saudita, fue impactado a 70 millas náuticas al suroeste de Al Shuqaiq, frente a Jizan, y sufrió incendio en proa, confirmado por la agencia estatal SPA. La tripulación fue rescatada. El Layla no ha sido verificado por fuentes independientes. UKMTO británica y la firma Vanguard confirmaron un proyectil no identificado con fuego a bordo.
Este martes sumaron un quinto ataque, ahora con víctimas mortales: el carguero Tihamah, que llevaba alimentos por el estrecho de Bab el Mandeb, recibió tres misiles balísticos. Murieron cuatro tripulantes —tres paquistaníes y un indonesio— y cuatro resultaron heridos, según el gobierno yemení reconocido internacionalmente.
Arabia Saudita, que desde 2015 lidera la coalición contra los hutíes, respondió con bombardeos en Hodeida, Marib y Al Jawf contra plataformas de misiles hutíes, afirmando que “objetivos destruidos amenazaban la navegación”.
La escalada abre un nuevo frente en Medio Oriente en plena crisis por el cierre iraní del estrecho de Ormuz. El Brent se disparó 6%, superando 100 dólares por barril por primera vez desde mayo. EU y Riad acaban de firmar un acuerdo nuclear civil, y Trump advirtió que bombardeará infraestructura iraní por cada barco atacado.





