Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas se ha convertido en viajero frecuente a Washington. El dirigente nacional del PRI y senador ha realizado al menos 10 visitas a Estados Unidos en los últimos años, la mayoría con un mismo objetivo: denunciar al gobierno de Morena como un “narcogobierno autoritario” ante instancias estadounidenses.
De acuerdo con un recuento de sus redes y reportes del Senado, sus viajes iniciaron en julio de 2022, cuando tras el cateo a su mansión en Campeche y la difusión de audios, viajó a Ginebra y Washington para reunirse con Luis Almagro en la OEA y la CIDH por presunta persecución política. Ese mismo año acudió al Capitolio con legisladoras como Carolina Viggiano y Cynthia López Castro.
En 2023 y 2024 sumó visitas a Suiza, Francia y España, además de observador electoral en Ecuador, Perú y Bolivia. Pero es desde 2025 cuando intensificó su agenda en EU: en febrero de 2026 se reunió con el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes para decir que “México necesita acabar con los narcopolíticos de Morena”.
En mayo acudió nuevamente al Capitolio y entregó un documento al Departamento de Estado, Justicia y Tesoro para pedir que se declare a Morena “asociación terrorista”, como Batasuna y ETA. Este lunes 11 de agosto volvió a Washington para denunciar a tres consejeros del INE que le ordenaron bajar publicaciones con términos como “narcopartido”.
Sus viajes han coincidido con procesos de desafuero en su contra por corrupción en Campeche. Mientras en México acumula 21 faltas en el Senado —20% de las sesiones—, equivalente a ser uno de los legisladores más ausentes, en EU graba videos en restaurantes como el Old Ebbitt Grill y presume encuentros con la republicana María Salazar.
Trascendidos señalan que incluso busca asilo con el abogado Isaías Torres y habría trasladado a su familia a Miami.





