La Embajada de Estados Unidos en México fijó postura tras la polémica por la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
A través de un mensaje en su cuenta oficial de X, la sede diplomática aseguró que “Estados Unidos cancelará cualquier visa cuando existan razones para hacerlo, sin importar quién sea el titular, dónde viva o cuáles sean sus opiniones políticas”.
Y remató: “Las visas son un privilegio, no un derecho”.
El posicionamiento se da luego de que Andy López Beltrán denunciara que el gobierno de Donald Trump le había retirado su documento migratorio en un acto que calificó de “politiquero y estilo hitleriano”, orquestado por el secretario de Estado Marco Rubio y el subsecretario Christopher Landau, sin existir pruebas de algún acto delictivo o inmoral.
La Embajada no mencionó directamente el nombre de López Beltrán, pero a través de su vocero David Arizmendi recordó que el Departamento de Estado puede revocar una visa en cualquier momento si el titular ya no cumple los requisitos.
Entre las causas enlistadas están:
- Permanecer en EU más tiempo del permitido
- Participar en actividades delictivas
- Representar un riesgo para la salud o seguridad pública
- Tener vínculos o apoyar a grupos terroristas
El vocero aclaró que no es necesaria una condena penal para ejecutar la cancelación, basta con que exista información suficiente para considerar que la permanencia de la visa “no conviene a los intereses de Estados Unidos”.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió a López Beltrán y aseguró que la Fiscalía General de la República no tiene ninguna carpeta de investigación en su contra, por lo que no abrirá una indagatoria solo por la decisión de Washington, la cual calificó como un acto de injerencia.
Por su parte, José Ramiro “Pepín” López Obrador afirmó que el objetivo no es su sobrino, sino el expresidente AMLO: “Al que quieren es al grande, no al chico”.






