Donald Trump volvió a dinamitar la geopolítica petrolera. «Pronto» declarará el estrecho de Ormuz como «territorio de Estados Unidos», afirmó este viernes, según HuffPost España y Reuters, en una escalada sin precedentes tras seis meses de guerra con Irán.
«Vamos a quedarnos con el estrecho y probablemente lo gestionaremos. Nos convertiremos en los guardianes del estrecho. Quizá lo llamemos el ángel de la guarda del estrecho. Y deberíamos recibir una compensación por ello», dijo Trump en entrevista con Fox & Friends el 13 de julio y reiterada esta semana.
La amenaza llega cuando el tránsito marítimo colapsó. De más de 130 buques diarios antes de la guerra, hoy cruzan entre dos y nueve, según Kpler. Dos petroleros de ADNOC fueron atacados y Emiratos responsabilizó a Teherán. Washington mantiene bloqueo naval sobre puertos iraníes, e Irán exige peajes de hasta dos millones de dólares por barco y levantamiento de sanciones.
Trump aseguró que no permitirá peajes: «Es agua internacional», dijo en Virginia, y que «vamos a abrir el golfo con o sin ellos. Lo reabriremos bastante pronto». El 6 de agosto publicó en Truth Social que el estrecho podría reabrirse pronto porque «los barcos vacíos se dirigen a toda prisa a EU para cargar», tras destruir, según él, «toda la Armada iraní».
La respuesta de Teherán fue inmediata. El viceministro Kazem Gharibabadi respondió en X: «El estrecho de Ormuz no puede ser tomado por medio de un tuit, ni por un portaaviones. Siempre ha sido iraní y continuará siéndolo».
El estrecho, por donde pasa 20% del crudo mundial, está en el centro del acuerdo de 60 días libre de peaje que Irán niega. Mientras, el Centcom reporta 140 objetivos iraníes bombardeados y un dron que impactó al portacontenedores Ever Lovely.






