El uso de celulares en los salones de clase se ha convertido en uno de los principales obstáculos para el aprendizaje, alertó el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, al señalar que un alumno puede tardar hasta 20 minutos en recuperar la concentración tras una distracción con su teléfono.
Durante la presentación de los lineamientos para el ciclo escolar 2025-2026, el funcionario federal explicó que el reto actual del magisterio no solo es enseñar contenidos, sino competir por la atención de niños y adolescentes hiperconectados. «El reto de los maestros es mantener la atención de sus estudiantes, no dejarlos solos y lograr que el aula siga siendo un espacio para el aprendizaje», sostuvo.
La SEP informó que, de acuerdo con estudios de neuroeducación aplicados en escuelas secundarias del país, una notificación de TikTok, WhatsApp o Instagram genera una interrupción que fragmenta la memoria de trabajo, y el estudiante tarda entre 15 y 20 minutos en retomar el hilo de la clase.
Por ello, la dependencia promueve la estrategia «Aula sin distracciones», que no implica prohibir de tajo los dispositivos, sino establecer acuerdos entre padres, maestros y alumnos para guardar los teléfonos en mochilas o cajas durante la jornada, salvo que se requieran para actividades pedagógicas.
Delgado subrayó que la medida busca proteger el derecho al aprendizaje y mejorar los resultados en lectura y matemáticas, que cayeron tras la pandemia.
La SEP llamó a madres y padres a reforzar hábitos digitales en casa y a limitar el tiempo de pantalla. Según datos de la dependencia, el 68 por ciento de los alumnos de secundaria revisa su celular más de 40 veces durante la jornada escolar, lo que equivale a perder casi una hora efectiva de clases al día.






