El festejo más surrealista del Brasileirao 2026 lo protagonizó Jacy Maranhão. El defensor central de Coritiba marcó el 2-0 parcial sobre Chapecoense en la fecha 22, se puso la pelota bajo la camiseta como si fuera un embarazo, corrió a la esquina y, eufórico, saltó las vallas publicitarias para celebrar con la hinchada.
Lo que no vio fue que detrás del cartel no había gradas, sino el hueco de acceso al túnel que lleva a los vestuarios. Maranhão literalmente desapareció.
La transmisión del Couto Pereira captó el momento: compañeros que levantaban los brazos y de pronto se tomaban la cabeza, fotógrafos que corrían hacia el pozo, hinchas en silencio. El zaguero había caído casi dos metros directo al pasillo de camarines.
El cuerpo médico ingresó de inmediato. Para alivio de todos, el jugador reapareció minutos después cojeando, con una sonrisa nerviosa y hielo en el tobillo derecho, sentado en el banco de suplentes. Fue trasladado luego a un centro médico para descartar fractura.
Pero la historia tenía una segunda caída. Mientras atendían a Maranhão, el VAR revisó la jugada. El gol que había provocado la pirueta fue anulado por fuera de juego milimétrico en el inicio de la acción. El 2-0 no subió al marcador.
«Parecía escena de dibujos animados. Saltó, desapareció y además no valió», resumió un aficionado en redes, donde el video ya suma millones de vistas.
Pese al susto, Coritiba sostuvo el resultado y ganó 2-1, manteniéndose en la pelea por el ascenso a Serie A. Maranhão, de 28 años, solo sufrió una contusión y esguince leve.
El club anunció que colocará señalización y protección en ese sector para evitar que la pasión termine, literalmente, en el subsuelo.




