Del calor de Tabasco a simular la vida en Marte en Brasil, Karla Paola Santander Frías hizo historia al convertirse en la primera astronauta análoga del sureste de México, un logro que coloca al talento del sureste en el mapa aeroespacial mundial.
La ingeniera industrial tabasqueña fue certificada en la Universidad Federal de Río Grande del Norte, en Brasil, en la estación Hábitat Marte, donde se desempeñó como jefa del Centro de Ingeniería. Su propuesta fue única: diseñar un centro de salud ocupacional para obreros, soldadores y técnicos que construirán bases en Marte, pensando en su seguridad e higiene industrial.
Hoy ocupa el lugar 10 nacional y 42 internacional entre aspirantes a astronauta y es candidata a la Misión UNITY, impulsada por SERA Space y Blue Origin junto a la Universidad de Cornell. De 100 mil aspirantes de 163 países, solo seis viajarán y el veredicto final será en diciembre de 2026.
Santander también sorprendió al proponer que el pozol, bebida ancestral de maíz y cacao, forme parte de la dieta espacial. Con evidencia científica, demostró que deshidratado dura seis meses, es energético y el cacao ya está aprobado por la NASA. «Imaginen llevar el sabor de Tabasco al espacio», dijo.
Líder local de NASA Space Apps Challenge en Ciudad del Carmen desde 2022, ha organizado hackatones donde jóvenes resuelven retos reales de la agencia estadounidense. En 2023, uno de sus proyectos agrícolas con datos satelitales quedó entre los 40 mejores del mundo.
En la Feria Aeroespacial México 2026, en Tulum, defendió que estos eventos lleguen al sureste: «Soy astronauta análoga y candidata a astronauta mexicana. Empecé en concursos de proyectos y aquí estoy».
Su historia, marcada por falta de apoyos iniciales y por el orgullo de ser mujer en STEM, motiva a niñas de la región a mirar a las estrellas.





