La mortandad masiva de peces registrada en el sistema lagunar de Vega de Alatorre no fue causada por derrame de hidrocarburos ni descargas industriales, concluyó la Secretaría de Medio Ambiente de Veracruz (Sedema).
Tras análisis de agua y necropsias de ejemplares en la laguna y esteros colindantes, la dependencia descartó contaminación por actividad humana. Los muestreos de Conagua y Procuraduría de Medio Ambiente (PMA) no hallaron hidrocarburos, metales pesados ni agroquímicos fuera de norma.
El dictamen apunta a un fenómeno natural de eutrofización seguido de hipoxia, similar al reportado en abril en la laguna La Costa en Pánuco, donde la mezcla de agua dulce y salobre tras lluvias provocó estrés y muerte en peces que no lograron migrar.
«Hay una proliferación excesiva de materia orgánica y algas que consume el oxígeno disuelto. Con temperaturas por arriba de 28 grados y poco flujo, el oxígeno cae por debajo de 2 mg/l y se produce hipoxia casi anoxia», explicó personal técnico de Sedema en sitio.
El exceso de nutrientes arrastra hojas, materia orgánica y fertilizantes hacia la laguna, detona el crecimiento de algas y al descomponerse reduce drásticamente el oxígeno, provocando boqueo en superficie y muerte masiva, principalmente de especies sensibles como lisas y carpas.
La dependencia aclaró que no hay riesgo sanitario para consumo humano ni veda pesquera, pero pidió a pescadores no recolectar organismos moribundos. Profepa mantiene recorridos para verificar que no existan descargas ilegales aguas arriba.
Pescadores de Emilio Carranza y Lechuguillas, que habían denunciado un posible ecocidio industrial, aceptaron el resultado tras participar en los recorridos, aunque exigen monitoreo continuo ante la recurrencia de estos eventos cada temporada de calor.






