La Federación de Futbol de Corea del Sur (KFA) ofreció una disculpa pública histórica tras reconocer que directivos locales ofrecieron entretenimiento sexual a árbitros extranjeros como parte de «hospitalidades» durante torneos nacionales en los años 90 y principios de los 2000.
En un comunicado leído por el presidente de la KFA, Chung Mong-gyu, la federación admitió los hechos luego de que una investigación periodística de MBC y testimonios de exárbitros revelaran un patrón de agasajos en hoteles de Seúl y Busan para influir en designaciones y fallos arbitrales.
«Fue una práctica vergonzosa que traicionó el espíritu del deporte. Como organismo rector, asumimos la responsabilidad total y pedimos perdón a los aficionados, a los jugadores y a la comunidad internacional del futbol», señaló la KFA. El organismo anunció la destitución de dos funcionarios del comité de arbitraje y la apertura de una auditoría ética independiente.
De acuerdo con la investigación, los árbitros internacionales eran invitados a partidos de la K-League con todos los gastos pagados. Tras los encuentros, intermediarios los llevaban a establecimientos de entretenimiento nocturno donde se les ofrecían servicios sexuales. Los gastos se cargaban como «gastos de protocolo» en la contabilidad de clubes locales.
La FIFA ya solicitó un informe detallado y advirtió que podría imponer sanciones retroactivas si se comprueba manipulación de resultados.
El caso revive uno de los capítulos más oscuros del futbol coreano, que en 2011 ya enfrentó un escándalo de amaño de partidos. La KFA prometió ahora un código de ética reformado, prohibición total de regalos a oficiales y capacitación obligatoria para evitar que la cultura de la hospitalidad extrema vuelva a cruzar la línea.






