La Laguna La Encantada, uno de los vasos reguladores más importantes de la capital tabasqueña, enfrenta su nivel más crítico en décadas. Lo que antes era espejo de agua en Gaviotas Norte, sector Explanada, hoy son extensas planicies de fango negro, troncos expuestos y basura atrapada.
Vecinos aseguran que en este 2026 la baja nunca había sido tan severa. Pescadores que aún intentan sacar mojarra y tilapia tienen que caminar hasta 40 metros sobre lodo para encontrar un charco. El olor a materia orgánica en descomposición se ha vuelto permanente y las garzas han migrado.
El fenómeno no es aislado. El sistema lagunar de Villahermosa -Cencali, Las Ilusiones, El Camarón y La Pólvora- está altamente eutrofizado. Datos de la Secretaría de Bienestar de Tabasco de mayo de 2025 reportan en La Encantada oxígeno disuelto de apenas 4 mg/L, por debajo del mínimo para vida acuática, y coliformes fecales de hasta 160 mil NMP, producto de descargas de aguas negras y arrastre de sólidos.
Especialistas atribuyen la crisis a tres factores: la temporada de estiaje prolongado, la falta de dragado y el azolve histórico. Desde 2018 el vaso no recibe mantenimiento mayor, por lo que su capacidad de almacenamiento se ha reducido más de 30%. Cada año pierde profundidad por sedimentos.
Habitantes de Gaviotas Sur y Norte piden declaratoria de emergencia ambiental, como ocurrió en 2022 con Las Ilusiones, y un programa de desazolve y saneamiento. Advierten que sin agua, el vaso deja de regular inundaciones.
Protección Civil de Centro reconoció la baja y llamó a no ingresar por riesgo de hundimiento. Mientras no llueva de forma constante, La Encantada seguirá siendo una laguna encantada solo de nombre.






