Tras cuatro días de parálisis, México logró destrabar la exportación de más de mil toneladas de aguacate que permanecían varadas en Michoacán y que ya cruzarán hacia Estados Unidos, confirmaron la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate (APEAM) y el gobierno federal.
El acuerdo se alcanzó este viernes luego de que Washington suspendiera el miércoles las inspecciones del Departamento de Agricultura (USDA) por una alerta de seguridad contra sus inspectores en la zona aguacatera. Sin esa certificación, ninguna empacadora autorizada puede exportar.
«Eso es un gran avance, estamos hacia el camino de la apertura», dijo Luis Javier de la Rocha, director de la APEAM, en entrevista con Milenio. Detalló que el lunes podrían salir otras 9 mil toneladas en tráileres hacia la frontera, lo que permitirá «regresar a trabajar a gran parte de las familias en Michoacán» que quedaron varadas.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó en su mañanera que la liberación fue resultado de una reunión de alto nivel con autoridades estadounidenses y de un nuevo modelo de seguridad.
La Secretaría de la Defensa desplegó desde el jueves mil 557 efectivos para blindar plantas de empaque, rutas de transporte y puntos de inspección del fruto en Uruapan, Peribán, Tancítaro y Salvador Escalante, municipios donde opera la extorsión del crimen organizado.
Estados Unidos recibe cerca del 90 por ciento del aguacate mexicano de exportación. En 2023, México produjo 2.9 millones de toneladas y exportó 1.4 millones, con un valor de 2 mil 700 millones de dólares solo hacia EU, de acuerdo con datos del Consejo Nacional Agropecuario.






