Con ocupación hotelera desplomada al 40% y playas en semáforo rojo, Federación y Ayuntamiento anunciaron un plan de rescate para evitar que Tulum se hunda entre sargazo y quejas por cobros excesivos.
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un plan federal de 2,635 millones de pesos para enfrentar la peor arribazón en 12 años. La estrategia, en dos etapas, busca invertir el modelo actual: capturar el alga en altamar antes de que llegue a la arena.
El secretario de Marina, Raymundo Morales, detalló la compra de 2 buques sargaceros oceánicos con capacidad de 600 toneladas diarias, 6 remolcadores y 35 km extra de barreras de contención. Con los 16 km ya instalados, el cerco llegará a 50 km en puntos críticos: Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Tulum y Mahahual. La meta es pasar de mil 227 a 4 mil toneladas recolectadas al día.
«Lo que está pasando ahorita no es un tema que pudiéramos controlar», reconoció Zofemat Tulum, que en lo que va del año ha retirado 2 mil 658 toneladas, el doble de 2025. Pero el olor, las cancelaciones y los cierres de negocios mantienen al destino en crisis.
A nivel municipal, el alcalde Diego Castañón anunció incentivos fiscales para paliar la crisis económica: condonación de hasta 50% en predial para hoteles y restaurantes que mantengan plantilla, prórroga en licencias de funcionamiento y exención temporal del derecho de saneamiento ambiental, un impuesto que hoteleros cuestionan por falta de transparencia.
«¿Dónde está el dinero del saneamiento? Solo nos dicen que falta una firma para el fideicomiso», reclamó una hotelera italiana en cabildo.
Además, se propondrá destinar 30% de lo recaudado por el Parque del Jaguar a limpieza de playas y abrir accesos gratuitos cada 500 metros, ante el descontento por los cobros de hasta 600 pesos por visitar la zona arqueológica.






