PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A Pablo Gutiérrez Fernández, secretario del ayuntamiento de Benito Juarez (Cancún), lo acompañan señalamientos de corrupción por estar al servicio de ‘La Mafia Verde’ gobernante, principalmente por el el uso de recursos públicos para autopromoción de su imagen personal en sus aspiraciones a la presidencia municipal sobre y minimizar los problemas estructurales de la ciudadanía.
Aparte de corrupto es el funcionario municipal que más quejas acumula ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (CDHEQROO) por su prepotencia y actuar contra pobladores que se han manifestado en su contra; el uso de recursos públicos para promoción personal desde la Secretaría General habría dispuesto en 2025 de más de 350 millones de pesos y en este 2026 acumula a discreción similar cantidad; parte de estos recursos se habrían destinado a operadores mediáticos, publicidad y difusión que ensalzan su figura como “gestor cercano a la ciudadanía”, constituyendo una campaña anticipada financiada con dinero público.
Pablito es señalado como parte de un sistema en el que se toleran o no se combaten de fondo extorsiones a comerciantes y prestadores de servicios, además controla el centro de retención municipal “El Torito” con multas cobradas en efectivo sin comprobante, más allá del monto oficial registrado, cobros elevados a turistas, incluso en dólares y presión y extorsión sobre jueces cívicos.
Controla los operativos de tránsito y fiscalización, como el “Operativo Radar” que, según denuncias, servirían más para recaudar que para prevenir, además del control sobre cobros de policía, tránsito, permisos, licencias y fiscalización de giros comerciales. Pero aún hay más, para «La Mafia Verde» también controla la corrupción en el Registro Civil y priorización de lealtades políticas sobre la transparencia.
Estos señalamientos del pueblo lo ligan con l»La Mafia Verde”, aunque oficialmente dice ser militante de Morena y lo describen como un funcionario de “protagonismo tardío y calculado” y su presencia en calles y redes se intensifica ante crisis mediáticas como el cierres de vialidades, incendios, contingencias, mientras se deja en segundo plano la gestión cotidiana de problemas estructurales cono los baches permanentes, servicios deficientes y de movilidad.
Múltiples publicaciones en redes sociales y medios oficiales lo presentan resolviendo reportes puntuales retiro de vehículos abandonados, entrega de apoyos, supervisiones, lo que se interpreta como construcción de imagen de cara a 2027, es más ya hay pintan con el nombre “Pablo” en color guinda a lo que él se deslindó públicamente, afirmando estar en contra de esas prácticas.
La tarde de este martes último, vecinos del fraccionamiento Ciudad Natura al norponiente de Cancún, instalaron una barricadas y prendieron fuego a la basura, como una medida de presión ante las autoridades por los constantes apagones que sufre en sus casas; a este fraccionamiento a llegado tres veces el secretario del Ayuntamiento Pablo Gutiérrez Fernández, y las tres veces les ha mentido.
Los habitantes del lugar dijeron estar hartos de mentiras políticas y como consecuencia decidieron cerrar indefinidamente la entrada principal de dicho fraccionamiento, hasta que llegue alguien con más autoridad y con capacidad resolutiva, no como Pablo Gutiérrez Fernández.
Las acusaciones de trato “inhumano” o insensible con las peticiones del pueblo y abuso de poder contrastan con los pagos en redes sociales en recorridos mediáticos, apoyos simbólicos como la entrega de sillas de ruedas y rescate de personas en situación de calle.
«La Mafia Verde» lo protege ya que la denuncia por violencia laboral y de género bajo el expediente VG/BJ/077/02/2026 ante la CDHEQROO por una funcionaria identificada como A.J.I., lo acusó de abuso de poder, ambiente laboral hostil, conductas prepotentes, misóginas y abusivas. Se le señala además de utilizar la atención a víctimas de violencia de género como “botín político y propagandístico”. Voces internas del Ayuntamiento lo describen como corrupto, prepotente, altanero y soberbio.
Sobre el Caso 9N (represión a manifestación feminista de 2020), ofreció una disculpa pública a nombre del Ayuntamiento, víctimas y Amnistía Internacional la rechazaron por considerarla protocolaria, insuficiente y sin acciones concretas.
Solo basta un breve recuento en redes sociales para constatar el rechazo popular hacia su persona: mentirosos, prepotente, pobre diablo y ratero son los adjetivos con los que califican a su persona; en el último mes, Pablo Gutiérrez Fernández, es acusado de filtrar a la prensa presuntos actos de corrupción de la alcaldesa con licencia Ana Patricia Peralta, ya que la aspirante a la Defensa de la Transformación no lo dejó en esta ocasión como presidente interino, en dos ocasiones a fungido como encargado y sin miramientos le hincó el diente al presupuesto, pues al terminar compro una lujosa casa en sur de Cancún y dos camionetas de alta gama.





