El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, el 1 de noviembre de 2025, fue ordenado por Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias «R1», líder de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Michoacán, al considerar que existía una «provocación» por parte del edil.
Así lo informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que con la captura de «R1» se empiezan a cerrar las últimas piezas del crimen.
Según las investigaciones, «R1» es el jefe directo de Jorge Armando «N», alias «El Licenciado», detenido en noviembre en Morelia y señalado como uno de los autores intelectuales y materiales. En su declaración y en los chats recuperados de los teléfonos de los sicarios, «El Licenciado» confesó que recibía órdenes directas de «R1». 0267
García Harfuch explicó que el móvil fue la confrontación abierta que Manzo mantenía contra el crimen organizado. El alcalde, líder del Movimiento del Sombrero, había denunciado públicamente la extorsión del CJNG y exigido mayor presencia federal, lo que la célula interpretó como una provocación.
El plan fue ejecutado durante el Festival de las Velas de Día de Muertos. «El Licenciado» creó un grupo de WhatsApp donde presionó a la célula para cometer el homicidio «a como diera lugar, aun cuando estuviera acompañado y con quien estuviera acompañado, inclusive si está con algún familiar, con su hijo», reveló Harfuch.
El autor material fue Víctor Manuel «N», de 17 años, quien fue abatido por los escoltas de Manzo. Otros dos cómplices, Ramiro «N» y Fernando Josué «N», que acompañaron al tirador, fueron hallados muertos días después.
«R1», identificado desde 2021 por la Sedena como segundo al mando del CJNG y hombre de confianza de «El Mencho», operaba en al menos cuatro municipios de Michoacán junto a su hermano «R2». Ya había estado preso una década y fue liberado hace tres años. Las autoridades confirmaron que su captura es ahora el objetivo prioritario.






