El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, obtuvo una sentencia de amparo relacionada con la medida de prisión preventiva que enfrenta por su presunta responsabilidad en el delito de tortura cometido en agravio de la periodista Lydia Cacho. Sin embargo, la determinación judicial no otorga su libertad ni su regreso a prisión domiciliaria, por lo que continuará internado en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1 «Altiplano».
Tribunal ordena revalorar la medida cautelar
La resolución fue emitida por un Tribunal Colegiado, cuya ponente, la magistrada Yazuri Aracelly Arias Raz, concedió la protección de la justicia federal al estimar que la resolución previa que ratificó la prisión preventiva presentaba deficiencias jurídicas sustanciales.
De acuerdo con el fallo, la medida cautelar carecía de una motivación reforzada, congruente y exhaustiva que justificara su permanencia en prisión, lo que vulneraba derechos fundamentales como:
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Legalidad y seguridad jurídica.
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Libertad personal.
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Presunción de inocencia.
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Defensa adecuada y plazo razonable.
Por este motivo, se instruyó a la autoridad judicial responsable emitir un nuevo pronunciamiento donde se analice con rigor el caso y se determine lo procedente conforme a derecho.
Continúa en prisión de máxima seguridad
La magistrada enfatizó que la concesión del amparo no implica minimizar la gravedad de los hechos imputados, ni restringe los derechos de protección que asisten a la víctima. En consecuencia, el exmandatario estatal permanecerá bajo estrictas medidas de seguridad en el penal de máxima seguridad del Altiplano hasta que se emita la nueva resolución.
Antecedentes del caso
Mario Marín enfrenta un proceso penal derivado de los hechos denunciados por la periodista Lydia Cacho tras la publicación de su libro Los demonios del Edén. Tras haber obtenido temporalmente el beneficio de prisión domiciliaria, el exgobernador reingresó al penal del Altiplano en abril de 2025 luego de que le fuera revocado dicho beneficio, situación que se mantiene firme mientras el proceso legal sigue su curso.






