Una grave confrontación política se ha desbordado en el estado tras la filtración y difusión en redes sociales de un video en el que el senador del Partido del Trabajo (PT) y exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla, lanza amenazas directas e insultos en contra de la actual mandataria estatal, Marina del Pilar Ávila Olmeda.
Amenazas y reclamos por contratos
La grabación, obtenida originalmente por el medio Pie de Nota y difundida por el periodista Luis Chaparro, expone al exmandatario estatal arremetiendo airadamente contra la actual administración y advirtiendo acciones personales y políticas:
“Le voy a romper su madre a Marina. Todo el pinche tiempo que tenga yo de vida, la voy a estar chingando”, se escucha decir a Bonilla en el material audiovisual.
De acuerdo con el contexto de la filtración, la disputa gira en torno a un contrato millonario que fue cancelado durante la gestión de Ávila Olmeda debido a presuntas irregularidades. En el mismo audio, el legislador petista minimiza las revisiones oficiales y cuestiona las acciones de fiscalización: «A todos mis funcionarios les llamaron a auditorías. No hay nada con Fisamex, no hay pedo… Morena no construye nada», aseveró.
Escándalos cruzados y tensiones políticas
Esta filtración ocurre en un momento de alta tensión política en la entidad, marcado por el intercambio de acusaciones y la divulgación de material sensible entre ambas figuras públicas:
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Previamente, circuló una serie de audios atribuidos a la gobernadora Marina del Pilar Ávila, en los que supuestamente dialogaba con agentes de Estados Unidos. Ante esto, la mandataria señaló públicamente a Jaime Bonilla de haber orquestado la filtración para atacarla.
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Posteriormente, salió a la luz otro material vinculado al caso, donde la propia gobernadora reconoce y señala a un presunto exagente del FBI como su asesor, mencionando que dichos servicios habrían ascendido a un costo aproximado de 300 mil dólares.
Hasta el momento, el nuevo material filtrado y las amenazas explícitas del exgobernador han avivado la pugna política en Baja California, a la espera de posicionamientos oficiales por parte de los involucrados y de las dirigencias partidistas.






