Las devastadoras inundaciones que azotan a Texas cobran una nueva víctima mortal. El gobernador del estado, Greg Abbott, confirmó este viernes la tercera muerte derivada de los anegamientos que han paralizado diversas comunidades durante este mes, desatando más de 500 operativos de rescate y severos daños materiales en viviendas y comercios.
Víctima de la corriente
De acuerdo con el reporte oficial, el deceso más reciente corresponde a una persona que intentó conducir su vehículo a través de caminos cubiertos por la corriente de agua el pasado lunes, siendo arrastrada por la fuerza del caudal.
Durante una gira de trabajo en la ciudad de Cotulla —ubicada a unos 145 kilómetros al suroeste de San Antonio—, el mandatario estatal realizó un sobrevuelo de supervisión para evaluar la magnitud de los daños y constatar que varias zonas continúan completamente incomunicadas.
Comportamiento del río Nueces y alerta hacia agosto
Abbott informó que el río Nueces alcanzó un nivel crítico de 8.8 metros de altura; sin embargo, indicó que el cauce ya llegó a su punto máximo y se prevé un descenso gradual en las próximas horas.
No obstante, las autoridades alertaron que el peligro persiste para las comunidades ubicadas río abajo, donde se espera que los niveles del agua continúen incrementándose hacia principios de agosto, con especial atención en el área del embalse del lago Corpus Christi.
«Cualquiera que viva, trabaje, se desplace o simplemente camine por zonas río abajo del Nueces… debe estar consciente de los posibles peligros», advirtió categóricamente el gobernador.
Impacto de «Bertha» y acciones gubernamentales
Las precipitaciones extremas azotaron la región central de Texas durante varios días consecutivos. Aunque la reciente llegada de la tormenta tropical «Bertha» —que tocó tierra el jueves— generó preocupación, el gobierno estatal confirmó que no se han registrado nuevos reportes de infraestructura inundada a causa de este meteoro.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobernador Abbott mantiene activa una declaratoria de desastre para 59 condados de la entidad y ha solicitado formalmente ayuda federal por desastre para 33 de ellos, con el fin de acelerar la recuperación y el apoyo a las familias afectadas.






