Como parte de la estrategia bilateral de cooperación en materia de seguridad y combate al lavado de dinero, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, dio a conocer que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) había presentado denuncias previas contra los 55 objetivos —entre personas físicas y morales— que recientemente fueron sancionados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por sus vínculos con el Cártel Nueva Generación (CNG).
Durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el funcionario federal detalló que la ofensiva financiera anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) es resultado de un trabajo de inteligencia coordinado entre ambas naciones.
«Sí, fueron 55 sujetos: 39 personas físicas y 16 personas morales. La UIF denunció antes de la designación de OFAC. Ya tenía la UIF denunciadas a estas personas», aseveró Harfuch.
Una red de lavado y testaferros
La intervención del Departamento del Tesoro estadounidense representó uno de los golpes más severos contra la estructura económica de la organización criminal, al sancionar no solo a presuntos operadores operativos, sino también a una red de familiares y empresas fachadas utilizadas para ocultar, administrar y proteger el patrimonio ilícito del grupo delictivo.
García Harfuch reiteró que la comunicación y el intercambio de información entre la UIF y las agencias financieras estadounidenses se mantienen de manera permanente, lo que permite al Estado mexicano congelar activos, neutralizar redes financieras y avanzar de manera simultánea en el desmantelamiento de las estructuras que sostienen a la delincuencia organizada.





