PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | Tras permanecer ocho días bajo prisión preventiva, Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), obtuvo la libertad bajo medidas cautelares para continuar su proceso judicial desde su domicilio. La resolución fue dictada tras una audiencia en la Ciudad Judicial de Atlacholoaya, donde la defensa del exfuncionario logró sustituir la medida de prisión preventiva por el arraigo domiciliario.
La resolución judicial: Cambio de estatus
La jueza especializada de Control, Adriana Correa, determinó la liberación del exfuncionario bajo condiciones específicas, entre ellas, la presentación mensual ante la Unidad de Medidas Cautelares. Un punto clave de la audiencia fue la desestimación del delito de violencia vicaria, permitiendo que Rodríguez Padilla afronte su proceso únicamente por el cargo de violencia familiar.
Para evitar riesgos hacia su esposa y su hijo menor —quien fue testigo presencial de la agresión ocurrida en marzo pasado en el fraccionamiento Paraíso Country Club—, la jueza impuso restricciones estrictas que el acusado debe cumplir para mantener el beneficio de la libertad condicional.
El contraste: Del llanto a la «sonrisa de victoria»
Durante la sesión, el exdirector protagonizó un momento que captó la atención de los presentes: con voz entrecortada, pidió perdón a su esposa, admitió padecer un problema de salud mental y prometió someterse a tratamientos profesionales para «ser mejor persona». Sin embargo, al salir del penal de Atlacholoaya, la actitud cambió radicalmente: vestido aún con el uniforme de interno y portando sus pertenencias en una bolsa de plástico, evitó a los medios de comunicación y, según testigos, mostró una sonrisa antes de retirarse en una camioneta.
La incertidumbre sobre la víctima y la reparación del daño
El futuro del proceso penal está condicionado a la voluntad de la víctima, María Felicia, quien ha enviado dos cartas al juzgado.
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El perdón condicionado: En un primer acercamiento, la esposa del exfuncionario concedió el perdón y propuso una medida restaurativa.
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La ausencia de la víctima: María Felicia no se presentó a la audiencia. Su asesor legal explicó que la mujer se encuentra resguardada en su hogar debido al intenso «asedio mediático» y al impacto emocional que el caso ha tenido en su familia.
Ante la falta de condiciones para formalizar una suspensión condicional del proceso, la jueza decidió suspender la audiencia. El caso permanecerá en pausa hasta que la Fiscalía y la defensa logren concretar un plan de reparación del daño que sea aceptado y validado por la víctima en una futura comparecencia.






