PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El rechazo popular contra Ana Patricia Peralta de la Peña es evidente en sus recorridos y asambleas donde se ve la poca afluencia; por ello a pesar de predicar la unidad de Morena, la realidad la alcanzó y el pueblo le reclama en las redes sociales el pésimo gobierno que encabeza en Cancún desde el 2022, enmarcado con una corrupción que es solapada por «La Mafia Verde» que controla el Congreso del Estado, los órganos de fiscalización y las más altas esferas del gobierno estatal.
En varios eventos recientes Playa del Carmen, Bacalar, Tulum, se repite la misma escena: tarimas con poca gente propia, llenadas principalmente mediante acarreo, vecinos y militantes reportan que la asistencia orgánica es baja, sus eventos se sienten fríos, institucionales o muy enfocados en acarreo
Todo esto es por el hartazgo en Cancún donde es palpable que colonias enteras conviven con montones de basura que no se recolectan a tiempo, calles llenas de baches que dañan vehículos, inundaciones recurrentes por mal desazolve y una inseguridad que muchos perciben en aumento.
La sensación general es: “Si no resolvió los problemas básicos de la ciudad más importante del estado, ¿cómo va a gobernar Quintana Roo?” Esa frustración se traduce en poca empatía y baja movilización voluntaria hacia su proyecto.
El principal lastre de Peralta es su señalamiento como figura visible de la llamada “Mafia Verde”, un término que describe una red de poder con raíces en el Partido Verde Ecologista (PVEM) y administraciones priistas anteriores.
A «La Niña Verde» la acusan de operar contratos inflados que superan los 1,282 millones de pesos en 2025 para recolección de residuos con empresas ligadas a Jorge Emilio González Martínez, «El Niño Verde», empresas que reciben cientos de millones mediante adjudicaciones directas, mientras la ciudad sigue sucia.
Ultimamente, las denuncias de extorsiones contra las “Patrullas verdes” junto con personal de Siresol, la paramunicipal de basura, supuestamente amenazan a constructoras y comercios con multas por tirar escombros, para luego cobrar cuotas mensuales a cambio de impunidad; no hay que pasar por alto la abultada nómina de aviadores; cobros “a la mano”, opacidad en contratos de obras de pavimentación y luminarias, así como la purga de funcionarios que se niegan a participar en los esquemas de extorsión.
Estas denuncias, expuestas por Poder y Crítica, pintan un modus operandi de saqueo sistemático heredado y perfeccionado; además del uso de recursos públicos y acarreo; aparte de utilizar recursos del Ayuntamiento para impulsar su imagen y precampaña.
Los propios empleados del Ayuntamiento han filtrado a redes sociales que destina personal, vehículos y presupuesto municipal para actos proselitistas; el acarreo en sus eventos no solo evidencia falta de apoyo genuino, sino que refuerza los dichos de que repite prácticas del viejo sistema: movilizar gente obligada o incentivada en lugar de convencer con resultados.
Ana Paty tiene su origen en el PVEM y a pesar de estar afiliada a Morena, es una infiltrada a conveniencia de «La Mafia Verde” y el «Niño Verde», críticos sostienen que mantiene lealtad al grupo con quien comparte ADN político, esto genera desconfianza profunda en sectores de la 4T que ven en ella una “reciclada” del viejo régimen disfrazada de transformación.
Hoy el pueblo le está pasando la factura a la alcaldesa con licencia y a pesar que cuenta con estructura, recursos y posiciones de poder, enfrenta un déficit de legitimidad importante. El rechazo ciudadano en Cancún, alimentado por problemas no resueltos y acusaciones de corrupción, le impide conectar emocionalmente con una base que pide resultados concretos y honestidad.
En una interna de Morena donde la narrativa de “no al pasado” pesa, cargar con la etiqueta de “Mafia Verde” representa un lastre pesado, podrá llenar eventos con acarreo y declaraciones de unidad, pero hasta ahora no ha logrado convertir el descontento ciudadano en apoyo real. Falta poco tiempo para que el rechazo se consolidará como un techo infranqueable rumbo a 2027.




