PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | Ante el inminente cambio de estatus del inmueble que alberga a «La Antojería Food Park», los locatarios de este emblemático espacio han alzado la voz para solicitar al Gobierno de Tabasco una prórroga que les permita transicionar de manera ordenada, evitando así un golpe devastador para el sustento de 120 familias tabasqueñas.
Un llamado al diálogo, no a la resistencia
Lejos de adoptar una postura de confrontación, los comerciantes han emitido un posicionamiento claro: no se oponen al desarrollo ni a la inversión estatal. Por el contrario, reconocen la importancia de los proyectos que impulsan el crecimiento económico del estado; sin embargo, subrayan que su petición busca proteger años de trabajo formal.
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Historia de trabajo: La Antojería ha operado desde 2018 bajo estricto cumplimiento de permisos y normativas, consolidándose como una fuente de empleo directo e indirecto.
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La preocupación: La desocupación inmediata significaría una pérdida irreparable de inversiones y empleos que sostienen a más de un centenar de hogares.
La propuesta: Una transición ordenada
Para no frenar el proyecto gubernamental y, al mismo tiempo, proteger su patrimonio, los locatarios han propuesto una ruta de salida negociada:
«Solicitamos un plazo adicional para reubicar nuestros negocios, cumplir con nuestras obligaciones laborales y comerciales, y entregar el inmueble completamente desocupado, limpio y en condiciones óptimas».
La fecha clave solicitada por los locatarios es el 1 de febrero, plazo que, aseguran, es suficiente para garantizar una entrega ordenada y evitar afectaciones económicas traumáticas para los empresarios y sus trabajadores.
El futuro del sitio en manos de la autoridad
El mensaje al Gobierno del Estado es un llamado urgente al diálogo. Los comerciantes reiteran su total disposición para colaborar con la administración estatal, confiando en que se privilegiará la conciliación entre el interés público y el bienestar social de quienes han trabajado legalmente en este espacio durante los últimos años.
El sector, que agrupa una importante oferta gastronómica y comercial, permanece a la espera de una respuesta institucional que permita cerrar este capítulo de manera ejemplar, dando paso al desarrollo sin dejar a las familias en la incertidumbre.






