El cerco judicial contra la familia Lozoya Austin se estrecha. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que mantiene abierta una nueva línea de investigación contra Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex, por su presunta participación en el caso de corrupción Odebrecht.
El nuevo frente judicial
Durante una audiencia de revisión de medidas cautelares en el Reclusorio Norte, fiscales de la FGR revelaron que integran un expediente por el delito de asociación delictuosa. La tesis ministerial apunta a que Gilda Susana habría obtenido beneficios económicos derivados de los sobornos millonarios que la constructora brasileña entregó a cambio de contratos públicos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Aunque la investigación aún se encuentra en etapa de integración y no se ha solicitado una orden de aprehensión formal, la Fiscalía utilizó este argumento ante la jueza Nora Ileana García Peralta para intentar endurecer las medidas cautelares contra la hermana del exfuncionario, buscando que enfrente el proceso en prisión preventiva.
La defensa responde: «Estamos listos»
Por su parte, el abogado de la imputada, Alejandro Rojas Pruneda, desestimó la sorpresa del anuncio. Aunque inicialmente negó la existencia de carpetas adicionales al caso Agronitrogenados, terminó admitiendo que tienen conocimiento de la investigación por el «fondo 17» del caso Odebrecht.
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Disposición de cooperar: El litigante aseguró que la familia Lozoya mantiene una postura de «excepcional» cumplimiento con las autoridades y se dijo listo para atender cualquier citatorio.
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Postura: «Estoy a sus órdenes. En cuanto me llamen, con todo gusto cooperaremos como siempre lo hemos hecho», afirmó Rojas Pruneda al término de la diligencia.
El contexto del escándalo
El caso Odebrecht representa uno de los mayores capítulos de corrupción en Latinoamérica. En México, la FGR sostiene que Emilio Lozoya Austin fue el principal receptor de más de 10 millones de dólares en sobornos, los cuales habrían sido movilizados a través de una compleja red de empresas y cuentas bancarias vinculadas a su círculo familiar y político.
Con este nuevo movimiento, la Fiscalía busca determinar si Gilda Susana Lozoya no solo fue beneficiaria, sino un eslabón clave en la estructura de triangulación de recursos ilícitos que manchó la campaña presidencial de 2012.






