Ante la evidente y millonaria campaña de desinformación orquestada en redes sociales y medios de comunicación financiados por la oposición y grupos adversarios del progreso, rechazo categóricamente las injurias que pretenden vincular mi trayectoria con el delito del llamado «huachicol fiscal».
Esta guerra sucia, basada en la repetición sistemática de mentiras, responde a un enojo muy claro de nuestros adversarios: fui el titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) que desmanteló las mafias del contrabando de combustibles.
Los números de la Cuarta Transformación son contundentes. Durante mi gestión, y con el respaldo absoluto de la administración federal que hoy encabeza la Dra. Claudia Sheinbaum, aplicamos toda la fuerza del Estado para erradicar estas prácticas. Hablamos con resultados:
- Decomisamos cifras históricas: más de 120 millones de litros de combustible (diésel y gasolina) introducido ilegalmente, asestando golpes sin precedentes como la detención de 129 carrotanques ferroviarios en Coahuila.
- Desarticulamos la red nacional de corrupción cancelando las patentes de 30 agentes aduanales Abrimos más de 818 carpetas de investigación que hoy mantienen a 326 personas vinculadas a proceso y a casi 80 sentenciados.
- Blindamos las aduanas con el Centro Electrónico de Procesamiento de Datos y una red de 14,000 cámaras, cerrando definitivamente la puerta al fraude documentario con el que burlaban la ley.
- Al frenar el contrabando, incrementamos los ingresos fiscales en más de 250 mil millones de pesos; cifras récord que hoy se traducen en programas sociales y obras para el pueblo, y no en ganancias para la delincuencia.
Es claro que estos ataques provienen de quienes perdieron sus privilegios ilícitos y que hoy, ante los tiempos de definición política que vive Morena, intentan desesperadamente frenar el avance de nuestro movimiento. Al intentar acuñarme apodos difamatorios, la inmadura clase corrupta solo evidencia su frustración frente a quienes hemos dado resultados comprobables en la Cuarta Transformación.
A las y los quintanarroenses les digo fuerte y claro: reafirmo mi compromiso inquebrantable con la honestidad, la transparencia y los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, que siempre han sido mis principales rectores en mi trayectoria y desempeño en la vida publica. No aceptamos ninguna campaña negra pagada por los adversarios del progreso que frene la transformación en Quintana Roo.
Rafael Marín





