El 86% de las personas adultas mayores de 60 años en México tiene al menos un producto financiero formal, de acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2026, presentados este martes por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La cifra representa un aumento de 14 puntos porcentuales respecto a 2021, cuando solo 72% de este sector de la población reportaba tener cuenta de ahorro, tarjeta de débito, crédito o seguro contratado con una institución regulada.
El principal impulsor del avance fue la bancarización ligada a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores. Según la Secretaría de Bienestar, 11.8 millones de beneficiarios reciben el apoyo a través de tarjetas del Banco del Bienestar, lo que los incorporó de manera automática al sistema financiero formal. “Antes cobraban en efectivo. Hoy tienen una cuenta, pueden retirar en cajeros y muchos ya usan su tarjeta para pagos”, señaló Jesús de la Fuente, presidente de la CNBV.
Del 86% que cuenta con un producto formal, 81% tiene una cuenta de ahorro o débito, 24% reportó tener tarjeta de crédito, 18% algún tipo de seguro y 9% crédito de nómina o personal. Sin embargo, el uso sigue siendo limitado: solo 34% de los adultos mayores utiliza banca móvil y 29% hace compras con tarjeta en comercios. El efectivo continúa como el medio de pago predominante para 78% de ellos.
La ENIF 2026 también revela brechas por región y género. En zonas urbanas, la tenencia de productos financieros llega a 91%, mientras que en localidades rurales es de 74%. Por género, 89% de los hombres mayores de 60 años tiene un producto formal, frente a 84% de las mujeres.
Especialistas de la Asociación de Bancos de México (ABM) advirtieron que el reto ahora es pasar de la tenencia al uso. “Tener la tarjeta no significa inclusión financiera plena. Falta educación digital, confianza y productos diseñados para sus necesidades”, dijo Juan Carlos Jiménez, director de Inclusión Financiera de la ABM.
Para atenderlo, la Condusef anunció una campaña de capacitación en sucursales y plazas públicas enfocada en prevenir fraudes, enseñar el uso de cajeros y banca móvil, y promover el ahorro. También se trabaja con el Banco del Bienestar para instalar 1,200 módulos de atención con personal que hable lenguas indígenas.
La Secretaría de Hacienda destacó que la inclusión financiera de adultos mayores es clave para reducir la vulnerabilidad económica y facilitar el acceso a servicios. El Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 establece como meta que 95% de este grupo poblacional use al menos un servicio financiero formal antes de 2030.
El Inegi estima que en México viven 18.2 millones de personas de 60 años y más, equivalente a 14% de la población total. Con la tendencia actual, más de 15.6 millones ya están dentro del sistema financiero regulado.






