La Secretaría de Energía (Sener) reportó una drástica reducción en las visitas de supervisión a la refinería Olmeca, en Dos Bocas, durante el último año, en medio de cuestionamientos sobre el ritmo de operación y los costos del complejo.
De acuerdo con datos de la propia dependencia, las inspecciones técnicas y recorridos de control a la planta pasaron de ser semanales en 2023 a prácticamente esporádicas en 2025. La disminución coincide con la etapa de estabilización operativa de la refinería, que arrancó producción en junio de 2024 y aún trabaja para alcanzar su capacidad de diseño de 340 mil barriles diarios.
La Sener no detalló los motivos de la baja en las visitas, pero fuentes del sector señalan que la dependencia concentra ahora sus esfuerzos en la supervisión de la ampliación del puerto de Dos Bocas y en la central de cogeneración, que todavía no opera a plena capacidad. Dicha planta eléctrica es clave para garantizar el suministro estable a las unidades de proceso, luego de que una falla eléctrica obligó a detener operaciones en meses pasados.
Especialistas consultados advierten que reducir la presencia de supervisión podría elevar riesgos técnicos y de seguridad, sobre todo porque la refinería Olmeca ya procesa alrededor del 77% de su capacidad y es la segunda instalación que más gasolina produce en el país, con 18% del total nacional, y la primera en diésel, con 30%.
El complejo, que tuvo un costo oficial de 21 mil millones de dólares, casi tres veces los 8 mil millones estimados inicialmente, sigue bajo escrutinio por retrasos y sobrecostos. La titular de Energía, Luz Elena González, afirmó en noviembre de 2025 que la refinería ya refinaba 270 mil barriles diarios y que es la que más gasolina produce en México. 7018
Mientras tanto, Pemex también ajustó su personal en Dos Bocas. Entre 2024 y febrero de 2025, la plantilla asignada a la obra pasó de 2,662 a 2,169 trabajadores, una reducción de 18.5%.
Organismos de transparencia han pedido a la Sener retomar un calendario público de visitas de control, como se hacía con los 25 proyectos estratégicos del sexenio pasado, para garantizar seguimiento técnico y rendición de cuentas.
La refinería Olmeca continúa como proyecto prioritario del gobierno federal, pero enfrenta el reto de estabilizar su operación y despejar dudas sobre costos, seguridad y supervisión.






