PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | En una determinación fundamentada en la preservación ecológica y la concertación social, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, instruyó la suspensión indefinida del arribo de cruceros turísticos y descartó la construcción de un puerto de altura en el municipio de Loreto. La medida permanecerá vigente hasta que se logre un consenso absoluto con los habitantes y cooperativas locales respecto a la regulación de la navegación en la Bahía de Loreto.
La postura oficial fue ratificada por la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, durante el desarrollo de la tercera mesa de trabajo sobre regulación administrativa en materia de navegación, donde convergen autoridades de los tres órdenes de gobierno y organizaciones de la sociedad civil.
Protección al Parque Nacional y blindaje legal
La funcionaria federal enfatizó que la Bahía de Loreto posee la categoría de Parque Nacional y constituye un patrimonio natural prioritario para el noroeste del país, por lo que su capacidad de carga y vocación turística no será sujeta a decisiones unilaterales que pongan en riesgo el ecosistema marino:
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Derogación de decreto: La Secretaría de Marina (Semar) notificó que, tras quedar sin efectos el decreto publicado el pasado 25 de mayo, el puerto de Loreto mantiene de forma estricta e invariable únicamente la categoría de zona de cabotaje, una condición jurídica que prohíbe de forma automática la operación y el fondeo de buques mercantes o cruceros de navegación de altura.
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Cancelación de contratos: En total alineación con la directriz del Ejecutivo federal, la Administración Portuaria Integral (API) de Baja California Sur procedió a notificar formalmente a las corporaciones navieras internacionales el rechazo masivo de todas las solicitudes de atraque que se tenían proyectadas y agendadas para el periodo comprendido entre los años 2026 y 2030.
Construcción de un nuevo marco regulatorio
El bloque de trabajo interinstitucional, en el que participan activamente colectivos de pescadores, prestadores de servicios turísticos locales, científicos y autoridades municipales, acordó el inicio de una ruta crítica técnica para revisar a fondo las variables legales, ambientales y de impacto comunitario.
El objetivo final de estas mesas de diálogo será la redacción de un marco normativo inédito que determine las velocidades permitidas, los tonelajes máximos, las rutas de tránsito y las áreas de exclusión pesquera y de avistamiento de fauna dentro de la bahía, garantizando que el desarrollo económico de este destino sudcaliforniano no comprometa el equilibrio ecológico ni rompa con la dinámica social tradicional de la comunidad loretana.






