PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | En un balance estratégico emitido durante una reunión de alto nivel con el mando militar, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que el Ejército ruso ha tomado el control de 133 localidades en territorio ucraniano en lo que va del año 2026. Según las cifras del Kremlin, estas operaciones se han traducido en la captura de más de 3 mil kilómetros cuadrados en las regiones que Moscú denomina Donbás y Novorossiya.
El mandatario ruso aseveró que sus fuerzas armadas mantienen la iniciativa estratégica a lo largo de toda la línea de combate. De manera particular, destacó la toma del bastión de Kostiantínivka, en el este de Ucrania, una victoria militar que fue notificada formalmente por las autoridades castrenses.
La importancia de Kostiantínivka como nodo logístico
Durante el encuentro, Putin enfatizó que la caída de este bastión, consolidada por la agrupación militar Sur, altera significativamente la logística defensiva de las fuerzas ucranianas:
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Eje estratégico: Kostiantínivka es catalogada por el mando ruso como un nudo de comunicaciones clave y un núcleo industrial prioritario en la cuenca del Donbás.
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Ruta de avance: De acuerdo con los planes del Kremlin, esta captura abre una vía de acceso directa para el avance de las columnas blindadas hacia Kramatorsk y Slaviansk, las principales zonas fortificadas que aún retiene Kiev en la región de Donetsk.
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Consigna política: «Esta es, sin duda, la clave para liberar todo el territorio de la república popular de Donetsk», manifestó el jefe de Estado ante los generales.
Balance mensual y advertencia sobre «zonas de seguridad»
En la misma sesión informativa, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Guerásimov, desglosó los resultados específicos obtenidos durante las últimas semanas de combate, concentrados en los frentes de Donetsk, Zaporiyia y Jersón. Guerásimov detalló que, tan solo durante el mes de junio, las tropas rusas ocuparon 29 localidades y aseguraron 636 kilómetros cuadrados de superficie.
Paralelamente, Vladímir Putin emitió una severa advertencia al gobierno ucraniano en respuesta a los recientes ataques con drones y artillería dirigidos contra la infraestructura energética e industrial en suelo ruso.
El líder del Kremlin condicionó la extensión de la ofensiva terrestre a las acciones de Kiev, señalando que la profundidad del avance militar será directamente proporcional a la necesidad de neutralizar las amenazas transfronterizas. Bajo esta premisa, advirtió que entre más ataques de este tipo se registren, mayor será la profundidad de la «zona de amortiguamiento» o seguridad que el Ejército ruso se verá obligado a establecer en el territorio adyacente ucraniano para blindar sus fronteras.






