PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Lo que comenzó como una escapada de lujo para presenciar las Finales de la NBA en Nueva York ha terminado por desatar una tormenta política y administrativa en el Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ), administrado por «La Mafia Verde», el organismo recaudador del estado se encuentra hoy en el ojo del huracán, atrapado entre un escándalo de ostentación que costó la cabeza de Héctor Contreras Mercader y el inmediato surgimiento de graves acusaciones que salpican a la nueva administradora Marcela Ramos Islas.
La mecha se encendió en televisión internacional cuando Contreras Mercader, fue captado por las cámaras disfrutando de un exclusivo partido de las Finales de la NBA. Sentado en una zona VIP, un metro del palco del presidente estadounidense Donald Trump, el funcionario quintanarroense evidenció un estilo de vida que contrasta drásticamente con los discursos oficiales de austeridad y que oportunamente denunció Poder y Crítica.
Los accesos a dicha sección exclusiva se cotizan entre los 20,000 y 40,000 dólares por persona y ante la indignación ciudadana y la presión mediática que cuestionaba cómo un sueldo de la administración pública podía costear semejante lujo, Contreras Mercader se vio obligado a presentar su renuncia formal con el fin de frenar el costo político para el gobierno estatal que controla «La Mafia Verde» que comanda el diputado Renán Sánchez Tajonar.
Ante la renuncia obligada por corrupción evidente y para evitar un vacío institucional, las autoridades nombraron a Marcela Ramos Islas como encargada provisional del despacho de la Dirección General del SATQ. Ramos Islas, quien se venía desempeñando como Directora de Recaudación en el municipio de Benito Juárez (Cancún), asumió las riendas de la dependencia estatal manteniendo ambos cargos en paralelo «para garantizar la continuidad técnica y operativa de la recaudación fiscal», se dijo a través de un comunicado oficial, demostrando que «La Mafia Verde» controla el estado y que mandó a Ramos Islas a quien ya mencionan como «La Reina de los Moches», para hacer la recaudación de los dineros para el candidato a su delfin que no remonta en las encuestas.
La llegada de Ramos Islas al timón del SATQ no ha sido tersa ya que ahora es quien controla a un grupo de interés político y dió continuidad a un esquema de extorsión y cobro de sobornos a contribuyentes dentro de la estructura fiscalizadora del estado.
«La Reina de los Moches» ya tomó el control total de las extorsiones en el estado, por ejemplo en Playa del Carmen sigue operando como Director de Recaudación, José Abraham Martín Álvarez, quien envía a la subdirectora de Recaudación, Erika Paola Revilla a recibir los moches de las extorsiones; ambos ya recibieron amenazas del crimen organizado, pues también quieren unja rebanada del gigantesco pastel de la corrupción; José Martín es hijo del mafioso Miguel Ramón Martín Azueta, ex Presidente Municipal de Playa del Carmen, durante el periodo de 1999 a 2002 y luego como Jefe del Despacho del Ejecutivo durante el gobierno estatal del no menos corrupto Carlos Joaquín González.
La escandalosa corrupción por las extorsiones de los funcionarios también priva en Tulum con Rafael Martín Del Campo Bañó y su segunda de abordo Sahirely Anahí Matos, ellos son los causantes en parte de la grave crisis que golpea a Tulum, sus nexos criminales van más allá de sus funciones dentro del SATQ; los mismo sucede en Puerto Morelos con el Director de Recaudación, Carlos Claudio Rivas Lugo quien operado con dos recaudadores de moches: Alejandro Salgado Pérez y la Jefa del Departamento de Ejecución, María del Carmen Pasos.
En Cancún Marcela Ramos sigue operando ese puesto pero tiene como brazo ejecutor a Sirius Shantal Tenorio Cardona, quien funge como Directora Estatal de Recaudación pero opera desde esta ciudad, además extiende su extorsión a Cozumel con Paúl André Quintero Marí y el Jefe del Departamento de Recaudación, Aarón Enrique Martínez Martín, una olla de corrupción que Marcela, como mueve la cuchara, conoce bien el fondo de esa giogantesca corrupción que ya está también en la mira del Departamento Del Tesoro de los EU pues sus jefes superiores y de «La Mafia Verde» están siendo investigados por lavado de dinero y operaciones con recursos de procedencia ilícita en la unión americana.





