La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia «Maru» Campos Galván, emitió un enérgico posicionamiento este domingo al solicitar formalmente al Gobierno Federal que entregue a las autoridades de los Estados Unidos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos por parte de la justicia estadounidense debido a presuntos nexos con el narcotráfico.
A través de un video difundido en sus canales oficiales de redes sociales, la mandataria chihuahuense hizo un llamado a la administración de la llamada «Cuarta Transformación» (4T) para evitar comprometer la estabilidad del país y de la relación bilateral en un intento por blindar a servidores públicos bajo sospecha judicial.
Soberanía nacional frente a la justicia internacional
Campos Galván marcó una postura clara respecto a la integridad territorial, desmarcándose de posturas intervencionistas pero exigiendo congruencia y rendición de cuentas al interior del aparato gubernamental:
“Quiero ser muy clara: estoy totalmente en contra de cualquier intervención militar unilateral en México (…) la integridad de nuestro territorio no se negocia. Pero debo decir algo más, porque una defensa real de nuestra soberanía no puede ser ciega ni mucho menos irracional”, argumentó la gobernadora estatal.
La mandataria urgió al Ejecutivo Federal a no desviar la atención mediante la fabricación de adversarios internacionales ni buscando culpables externos para justificar las omisiones en el combate a las estructuras criminales.
Con este mensaje, Maru Campos se coloca al frente del debate opositor sobre la política de seguridad y extradición, advirtiendo que la protección política de perfiles cuestionados debilita la posición de México de cara a las próximas evaluaciones del acuerdo comercial trilateral.






