La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó esta noche el encendido de la obra artística «Arcoiris Global», de la artista Yvette Mättern, que iluminará el cielo capitalino desde el Monumento a la Revolución hasta el Zócalo, para transmitir un mensaje de diversidad y libertad durante la celebración del Mundial 2026, y en el marco del Mes del Orgullo.
La mandataria capitalina explicó que la obra artística luminosa ha recorrido 30 países hasta ahora, y consiste en un arcoiris luminoso que atravesará el cielo de la ciudad llevando un mensaje de tolerancia, convivencia y pluralidad para «iluminar las conciencias de la población». La titular del Ejecutivo local subrayó que estos colores reivindican que ninguna persona debe ser perseguida, discriminada o violentada por ser quien es.
«La libertad no es un privilegio reservado para unos cuantos; la dignidad humana no admite excepciones; los derechos humanos no se negocian; el amor no pide permiso; y el derecho a existir y a ser, tampoco», subrayó.
En este sentido, refirió que en la capital del país se trabaja diariamente por construir una ciudad en la que nadie tenga que esconder su identidad para acceder a un empleo, ejercer sus derechos o vivir con dignidad, y que garantice a todas las personas el acceso pleno a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda y a la justicia.
«Queremos ser la capital de la igualdad y de los derechos humanos, una ciudad que garantiza el derecho a la identidad de género sin burocracias, que eduque en el respeto desde las infancias y que haga de la diversidad una fuente de orgullo colectivo», por lo que dio la bienvenida al Orgullo de la diversidad sexual con el espectáculo de luz y color.
En su discurso, la Jefa de Gobierno alertó que se vive un momento histórico donde resurgen quienes buscan apagar los colores de la diversidad y retroceder a la oscuridad de la discriminación, el odio y la exclusión; con todo y eso, afirmó que la historia de los derechos humanos se trata de «la historia de la luz abriéndose para hacerse paso frente a la oscuridad», por lo que los siete rayos de colores representan la diversidad e iluminan el sendero para caminar hacia una sociedad cada vez más libre, diversa y abierta.
Ante representantes de la comunidad lésbico gay destacó que en la Ciudad de México nacieron las libertades y se conquistaron derechos que después llegaron a toda la nación, por lo que afirmó que «si hoy México es un país más libre es porque esta ciudad se atrevió a hacerlo» y refrendó la disposición de que la Ciudad de México es, ha sido y será la capital Global del Orgullo LGBTTTIQ+ y bastión de las libertades, pues la vocación histórica es «ser faro y no sombra; ser puente y no muro; ser horizonte y jamás retroceso».
Durante el encendido de la instalación artística Arcoíris Global, la secretaria de Turismo, Alejandra Frausto Guerrero, afirmó que el arte y el deporte son herramientas que unen a las personas y fortalecen los lazos de convivencia, y explicó que esta obra, visible a lo largo de dos kilómetros del Centro Histórico, proyecta un mensaje de inclusión, respeto y orgullo por la diversidad que caracteriza a la Ciudad de México.
Resaltó que la capital se muestra ante millones de visitantes y espectadores como una ciudad abierta, plural y libre de discriminación, donde la diversidad es motivo de celebración y una de sus mayores fortalezas, y aseguró que “un Mundial no se puede celebrar sin la diversidad”.
La secretaria de Cultura, Ana Francis López-Bayghen, dijo que es un gran acierto por parte de la Secretaría de Turismo haber generado la invitación a esta pieza a la artista que va a pintar de arcoiris el Zócalo, espacio público de una ciudad donde confluyen todas las versiones y todas las ideas. Añadió que ahora “con el fútbol se celebra la diversidad y la diversidad celebra al fútbol”.
Por su parte, la directora Ejecutiva de la Unidad de Atención a la Diversidad Sexual, Hilda Téllez Lino, refirió que el Arcoiris Global es una intervención artística que representa un mensaje de esperanza, inclusión y derechos humanos; además de ser un símbolo de resistencia frente a la violencia y la discriminación, así como una referencia del amor libre y sin miedo.






