El sonorense Isaac Paredes escribió una nueva página en su carrera al conectar su jonrón número 100 en Grandes Ligas. El batazo llegó en un momento clave del partido y confirmó por qué es uno de los mexicanos con más poder en el mejor béisbol del mundo. La cifra lo coloca en un selecto grupo de peloteros nacionales que han alcanzado las tres cifras de cuadrangulares.
Paredes desató la celebración desde que hizo contacto. La pelota salió sin titubeos y desapareció por el jardín derecho. En el dugout sus compañeros lo recibieron con abrazos y golpes en el casco, conscientes de que cien jonrones no se logran por casualidad. El infielder mexicano ha construido su trayectoria a base de disciplina, ajustes al swing y una mentalidad que no se achica ante lanzadores de élite.
El camino a los 100 cuadrangulares no fue inmediato. Desde su debut, Paredes tuvo que ganarse la titularidad, aprender nuevas posiciones y adaptarse a distintos parques. Su constancia dio frutos: temporada tras temporada incrementó su producción y se convirtió en un bateador respetado en el lineup. Cada jonrón refleja horas de video, trabajo en jaula y ajustes mecánicos.
Para el béisbol mexicano, el logro de Paredes es inspiración. Se suma a una lista de compatriotas que han dejado huella con el bat en Estados Unidos. Jóvenes de Hermosillo, Culiacán y Mérida ven en él un ejemplo de que con trabajo se puede llegar y mantenerse en Grandes Ligas.
Tras conectar el vuelacercas, Isaac dedicó el momento a su familia y a quienes lo apoyaron desde las ligas menores. “Esto es para todos los que creyeron en mí. Apenas vamos empezando, quiero muchos más”, declaró.
Con 100 jonrones en el bolsillo, Paredes mira al futuro. Su meta ahora es seguir sumando, ayudar a su equipo a ganar y demostrar que el poder mexicano sigue vigente en las Grandes Ligas.






