Tabasco registra una disminución en los casos de dengue durante las últimas semanas, de acuerdo con el reporte más reciente de la Secretaría de Salud estatal. La tendencia a la baja se atribuye a las campañas de fumigación, descacharrización y a la participación de la población en la eliminación de criaderos del mosco Aedes aegypti.
Pese a la reducción general, cuatro municipios continúan concentrando la mayor incidencia de la enfermedad. Las autoridades no descartan que el clima cálido-húmedo y las lluvias intermitentes mantengan condiciones favorables para la proliferación del vector en esas zonas. Por ello, las brigadas de vectores intensificaron los operativos casa por casa y la nebulización en colonias con mayor número de casos confirmados.
La Secretaría de Salud explicó que la estrategia se reforzó con acciones de promoción a la salud en escuelas y centros comunitarios. El mensaje es directo: lavar, tapar, voltear y tirar recipientes que acumulen agua. “La disminución es resultado del trabajo coordinado, pero no podemos bajar la guardia. El dengue sigue presente y el mosco no toma vacaciones”, señaló personal del sector.
Médicos de hospitales y centros de salud indicaron que, aunque bajaron las consultas por síntomas, continúan atendiendo pacientes con fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor muscular y erupciones en piel. Insisten en que ante cualquier sospecha la población debe acudir a consulta y evitar la automedicación, sobre todo con antiinflamatorios que pueden complicar el cuadro.
Autoridades municipales de los cuatro focos rojos reiteraron que mantendrán los trabajos de limpieza en patios, lotes baldíos y panteones, espacios donde el mosco encuentra condiciones ideales para reproducirse.
Con este panorama, Tabasco avanza en el control del dengue, pero el reto sigue en los municipios con mayor incidencia. La dependencia estatal pidió a la ciudadanía mantener las medidas preventivas y reportar zonas con encharcamientos o acumulación de basura para que las brigadas actúen a tiempo.






