Con un retraso de más de una hora sobre la agenda programada, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arribó a la Plaza del Monumento a la Revolución a las 11:10 horas para conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral. La sede del mitin debió trasladarse a este punto emblemático debido a que la plancha del Zócalo capitalino se encuentra ocupada por las estructuras del FIFA Fan Fest 2026. Previo a su aparición, mandatarios y líderes morenistas de estados como Sonora, Chihuahua, Baja California, Colima y Veracruz cobijaron a la jefa del Ejecutivo bajo consignas de unidad y soberanía.
Apenas al iniciar su discurso, Sheinbaum Pardo lanzó un fuerte contraataque frente a los señalamientos que la oposición ha vertido en las últimas semanas contra su administración y los gobiernos estatales de Morena por supuestos vínculos con el crimen organizado.
«El verdadero narcogobierno eran los gobiernos del pasado», sentenció de forma categórica la mandataria, asegurando que hoy el país cuenta con una gestión honesta que sepultó los privilegios de las élites.
Arremetida contra el ala panista: De Atenco a la fallida guerra contra el narco
La titular del Ejecutivo federal concentró sus críticas en las administraciones de la era neoliberal, dedicando un duro espacio a los sexenios del Partido Acción Nacional (PAN). Recordó episodios de represión social y abusos institucionales que, desde su perspectiva, marcaron la historia contemporánea:
-
Periodo de Vicente Fox: Señaló la «cruel represión» contra los pobladores de San Salvador Atenco, los operativos contra el magisterio de Oaxaca y el proceso de desafuero impulsado en contra de Andrés Manuel López Obrador.
-
Periodo de Felipe Calderón: Calificó su administración como un gobierno «espurio» nacido del fraude electoral de 2006. Acusó que su estrategia de seguridad llenó al país de sangre y muerte, y que su alianza con un cártel de la droga quedó «demostrada con creces» en los tribunales.
Sheinbaum denunció que durante los 36 años del modelo neoliberal la política económica de México se dictaba desde el extranjero. Específicamente sobre el sexenio de Calderón Hinojosa, afirmó que la llamada guerra contra el narcotráfico fue diseñada fuera de las fronteras mexicanas, permitiendo que agencias de los Estados Unidos operaran con total impunidad en territorio nacional. «Los tiempos cambiaron. En México gobierna el pueblo», atajó.
Defensa del modelo económico: Los recursos ya no van a las élites
En contraposición con el pasado, donde los gobernantes «viajaban en aviones presidenciales de lujo y vivían encerrados en Los Pinos separados de la realidad», la presidenta sostuvo que el actual modelo de la Cuarta Transformación garantiza que el presupuesto público regrese de manera directa a la población.
Aseguró que en su administración quedaron desmanteladas las prácticas de pensiones millonarias para exmandatarios, los contratos leoninos y los derroches ofensivos que beneficiaban a una minoría económica.
Finalmente, Claudia Sheinbaum enfatizó que el dinero público ahora tiene un destino sagrado, traduciéndose en la consolidación de la red de programas del bienestar, la edificación de infraestructura médica y educativa, así como proyectos de vivienda y obra pública. Concluyó su intervención afirmando que los cambios estructurales de su gobierno son permanentes y que no habrá margen para el retorno de un régimen oligárquico.






