La quinta entrega de Toy Story ya está en desarrollo y Pixar confirmó que uno de los temas centrales será el uso excesivo de pantallas por parte de los niños, en contraste con el valor de los juguetes tradicionales. La película abordará cómo la tecnología y los dispositivos digitales compiten con el juego físico, un dilema que hoy viven millones de familias.
Según información del estudio, la historia seguirá a Woody, Buzz y el resto de la pandilla mientras enfrentan un nuevo entorno: la habitación de un niño donde las tablets, consolas portátiles y videojuegos ocupan el lugar que antes tenían los muñecos. El conflicto principal girará en torno a cómo los juguetes recuperan su propósito cuando los niños pasan más tiempo frente a una pantalla que interactuando con ellos.
Directivos de Pixar explicaron que la idea surgió de conversaciones con padres y expertos en desarrollo infantil. El objetivo es reflejar una realidad actual sin caer en moralejas simplistas. “Queremos contar una historia que hable de conexión, imaginación y del valor de jugar juntos, más allá del formato”, señaló uno de los productores durante una conferencia de prensa.
Especialistas en psicología infantil han valorado que el filme toque el tema. Advierten que el tiempo frente a pantallas ha crecido tras la pandemia y que eso impacta en la creatividad, el sueño y la socialización. Una película como Toy Story 5 puede abrir la conversación en casa sobre límites y equilibrio.
La cinta mantendrá el tono de aventura y humor que caracteriza a la saga, pero sumará personajes nuevos que representarán el mundo digital. La premisa abre la puerta a escenarios visuales distintos y a reflexiones sobre cómo evoluciona el juego.
Con este enfoque, Toy Story 5 busca conectar con una nueva generación sin perder a quienes crecieron con la saga. El estreno está previsto para los próximos años y ya genera expectativa por cómo abordará un tema tan presente en la crianza actual.





