La disminución de nacimientos y la migración interna han modificado el mapa escolar de Tabasco en los últimos años, provocando una caída gradual en la matrícula de educación básica que obliga a las autoridades a replantear la distribución de escuelas y maestros.
Datos de la Secretaría de Educación del estado muestran que planteles de preescolar y primaria, sobre todo en zonas rurales y comunidades pequeñas, registran menos alumnos por grupo. El fenómeno se atribuye a dos factores principales: el descenso en la tasa de natalidad que se observa a nivel nacional desde hace una década, y la salida de familias tabasqueñas hacia otros estados o hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades laborales.
Directores de escuelas en municipios como Balancán, Tenosique y Centla reportan aulas con baja ocupación. En algunos casos, grupos que antes tenían 30 o 35 estudiantes ahora operan con 18 o 20. Esa reducción impacta en el uso de infraestructura y en la asignación de docentes, ya que la plantilla se calcula con base en el número de alumnos.
La Secretaría de Educación indicó que no se contempla el cierre de escuelas, pero sí una reorganización. La estrategia incluye la fusión de grupos con baja matrícula, la reconversión de espacios para talleres o educación inicial, y el fortalecimiento de planteles en zonas urbanas donde la población se concentra. En Villahermosa y municipios conurbados la demanda se mantiene más estable.
Especialistas señalan que este cambio demográfico es irreversible y exige políticas educativas a largo plazo. Recomiendan enfocar recursos en calidad educativa, actualización docente y en programas que atiendan a una población escolar más pequeña pero con necesidades distintas.
Autoridades educativas de Tabasco reiteraron que el ajuste busca garantizar el derecho a la educación sin desperdiciar recursos. El reto, dicen, es adaptar el sistema a una nueva realidad poblacional sin dejar comunidades sin acceso a la escuela.






